Cada cinco días una mujer francesa
muere a causa de la violencia doméstica, mientras igual número de
cada 10 es golpeada, según cifras emitidas por autoridades de ese
país del primer mundo.
Los datos afirman que 1,5 millones de
féminas son víctimas de abuso físico, sexual o psicológico, por
parte de sus parejas y que el hecho es frecuente tanto en las clases
altas como entre las de menor nivel.
Estadísticas muestran que la
Federación Nacional para la Solidaridad de las Mujeres en ese
país, recibe aproximadamente 15 000 llamadas anuales las
cuales revelan el maltrato a que son sometidas las pertenecientes al
llamado "sexo débil".
Otros registros dan cuenta de que, de
los casos de violencia doméstica conocidos en el Viejo Continente,
el 13 por ciento corresponde a Francia y Holanda y el 6% a Suiza,
mientras en España ya fallecieron este año por esa causa más de
40 mujeres.
Un estudio realizado en el 2002
confirma que la tercera parte de los incidentes de este tipo se
relaciona con la ingestión de bebidas alcohólicas y que son
ocasionados también por empresarios.
Pero estos actos no se limitan solo
a los menos favorecidos o desempleados. Investigaciones
psicológicas ponen de manifiesto que muchos hombres recurren a
estas actuaciones cuando ven que sus parejas alcanzan un estatus
social y laboral que les supera.
Además, cuando sus
"compañeras" tienen mayores ingresos y ascienden sus
aspiraciones y posibilidades profesionales, la mayoría de éstos
arremeten con violencia ante el peligro que representa la
independencia y la realización femenina.
Mas, la violencia doméstica no
constituye el único problema para ellas en el mundo. El aborto es
otro de los sufrimientos a que se exponen cada día, muchos con
fatales consecuencias.
En Latinoamérica, por ejemplo, miles
de ellas mueren como resultado de las malas condiciones
higiénico-sanitarias de los locales donde realizan su práctica.
Lo más penoso es que en muchos de
los casos las féminas se ven obligadas a realizarse el
procedimiento por ser el embarazo uno de los resultados del abuso
sexual o por no disponer de las condiciones esenciales para
enfrentar la crianza de sus pequeños.
En Cuba, a diferencia del resto de
las naciones, el apoyo gubernamental y la fuerza adquirida en más
de cuatro décadas por la Federación de Mujeres, que agrupa a las
féminas del país mayores de 14 años, permite que situaciones como
esas disminuyan paulatinamente hasta desaparecer en tanto la mujer
aumenta las posibilidades de preparación y las mujeres conocen
mejor sus derechos. (AIN)