Una intensa sequía prolongada por años
provocó el agotamiento total de uno de los tres embalses que
suministran agua a esta ciudad industrial del oriente cubano, donde
habitan más de 300 mil personas.
Por primera vez desde su puesta en
explotación, hace 35 años, la presa Güirabo, con capacidad para
15,2 millones de metros cúbicos de agua, quedó imposibilitada de
continuar en servicio por llegar sus reservas al llamado volumen
muerto o de seguridad.
Ahora el abasto a la populosa urbe,
en estado de alerta por intensa sequía desde hace más de dos
meses, recae en los también diezmados reservorios Gibara y Cacoyugüín,
cuyos vasos tienen una capacidad de conjunto superior a los 71
millones de metros cúbicos de agua.
Sin embargo, la ausencia de lluvias
durante casi todo este año en las respectivas cuencas hidrográficas,
propició el agotamiento de los ríos que dan nombre a estos dos
reservorios, para así reducir las reservas a menos de una séptima
parte de sus posibilidades.
Medidas encaminadas a un uso más
racional del agua, la eliminación de salideros en las redes
principales y secundarias, más la interconexión del sistema Gibara
con el de Güirabo, son entre otras, las adoptadas en Holguín para
prolongar las exiguas reservas del vital líquido de que dispone.
(AIN)