El tratamiento a niños aquejados de
hipotiroidismo congénito continúa perfeccionándose en Cuba y
muestra de ello es la entrada en servicio de un laboratorio de
neurocognición en Pinar
del Río.
La nueva instalación está en
condiciones de detectar con mayor eficacia los trastornos del
aprendizaje al poseer un novedoso programa de computación, fruto de
la colaboración entre el Instituto de Neurología y el Centro de
Inmunoensayo.
Desde hace más de tres lustros se
realiza en el país el diagnóstico temprano de esa dolencia,
originada por predisposiciones genéticas que provocan malformación
de la glándula tiroides, una de las causas de retraso mental.
En Vueltabajo durante esos años se
ha evaluado el 97 por ciento de los niños nacidos vivos y
diagnosticado 37 casos, los cuales tratados desde los primeros días
de vida mantienen un comportamiento normal en correspondencia con
sus respectivas edades.
El doctor Fidel Bencomo, director de
Operaciones Nacionales del Centro Técnico Microanalítico
Internacional (TecnoSuma), informó que en breve todas las
provincias contarán con similares software y precisó que uno de
cada 3 500 pequeños cubanos padecen la enfermedad.
De no atenderse a tiempo, el
hipotiroidismo afecta la postura, la locomoción, el lenguaje, la
memoria, y la inteligencia, entre otros síntomas; sin embargo, los
especialistas aseguran que con un seguimiento adecuado la totalidad
de los enfermos evolucionan de forma positiva.
(AIN)