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El norte de Afganistán al borde de
una guerra de grandes proporciones
KABUL, 9 de
octubre (PL). — Más de 70 muertos dejaron en el norte de
Afganistán los intensos combates entre facciones rivales, apoyadas
por tanques y morteros, que mantienen rodeada la importante ciudad
de Mazar-i-Sharif, admitieron hoy las autoridades.
Los enfrentamientos entre seguidores
de dos poderosos "señores de la guerra", considerados
como los más fuertes desde el derrocamiento del régimen talibán,
a fines de 2001, han creado un clima de extrema tensión y amenazan
con desatar una guerra de grandes proporciones en el norte de esa
nación.
El general tayiko Atta Mohammad y su
rival uzbeco Abdul Rashid Dostum, viceministro de Defensa del
gobierno provisional afgano, concentraron gran cantidad de tropas en
los alrededores de Mazar-i-Sharif, la capital de la provincia de
Balkh, en la preparación de una guerra entre facciones.
Atta y Dostum, antiguos líderes de
la Alianza del Norte y partidarios del gobierno provisional,
apoyaron la invasión de Estados Unidos contra el territorio afgano
y, al igual que otros caudillos, se han hecho fuertes en el interior
del país gracias al tráfico de drogas y armas.
Según diversas fuentes, Dostum
cuenta con cuatro mil efectivos para tomar la capital de Balkh,
mientras que su rival tiene una fuerza similar.
Ante la gravedad de la situación, el
ministro del Interior, Ali Ahmad Jalali, se trasladará de inmediato a
esa urbe para reunirse con los dos importantes caudillos y tratar de
detener los combates.
Después de la invasión de Estados
Unidos y sus aliados contra el territorio afgano, en octubre de
2001, los problemas internos se han recrudecido, pues Washington
ocupó el país e impuso en el poder a un gobierno que no tiene
influencia en el interior.
Mientras los llamados "señores
de la guerra" cuentan con unos 100 mil efectivos, el ejército
afgano tiene apenas seis mil, la mayoría de ellos formados por
Estados Unidos.
Los poderosos caudillos mantienen
constantes enfrentamientos por ampliar las zonas bajo su control,
por lo que el país se ha convertido en un territorio dividido por
las facciones rivales.
A estas luchas internas se unen las
campañas militares que llevan a cabo los 12 mil soldados
estadounidenses y de otras nacionalidades contra seguidores del
talibán y de la red Al Qaeda.
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