ESTOCOLMO, 8 de octubre (PL).—
El Premio Nobel de Química fue otorgado hoy a los investigadores
estadounidenses Peter Agree y Roderick Mc Kinnon, "por
descubrimientos relativos a los canales de las membranas
celulares".
La Real Academia Sueca de Ciencias
entregó el codiciado galardón a Agree por el "hallazgo de los
canales de agua", y a Mac Kinnon "por sus estudios
funcionales y estructurales de los canales iónicos".
Estos descubrimientos han permitido
comprender cómo las sales de iones y el agua son transportadas
dentro y fuera de las células del cuerpo, según el comunicado de
la Academia.
Ambos estudios arrojaron luz sobre cómo
los riñones recuperan el agua desde la orina primaria y cómo las
señales eléctricas de las células nerviosas son generadas y
propagadas.
Las investigaciones, destaca la Real
Academia, abrieron las puertas a la comprensión de algunas
enfermedades renales y a otras afecciones que involucran diferentes
tipos de tejidos excitables.
Desde mediados del siglo XIX se
sospechaba que el cuerpo contiene canales específicos para
transportar el agua.
Sin embargo, no fue hasta 1988 que
Peter Agree, de la Escuela Universitaria de Medicina Johns Hopkins,
Baltimore, Estados Unidos, aisló una proteína de membrana específica.
Más o menos un año después, describe el comunicado, se percató
de que era el buscado canal para el agua.
El hallazgo abrió las puertas a una
serie de estudios biomecánicos fisiológicos y genéticos de los
canales de agua en bacterias, plantas y mamíferos, puntualiza el
documento.
Gracias a esta investigación, los
científicos pueden seguir la trayectoria de las moléculas de agua
a través de la membrana celular y comprender por qué solo el agua
y no otras moléculas e iones pequeños pueden pasar.
Por su parte, en 1998, Roderick Mac
Kinnon, del Instituto Médico Howard Hughes de la Universidad
Rockefeller, en Nueva York, descubrió la estructura espacial de los
canales de potasio, que permiten parte del intercambio iónico
transmenbrana que generan la actividad eléctrica en el organismo
humano.
Los canales iónicos son importantes,
entre otros aspectos, por su función del sistema nervioso y
muscular, destaca la Real Academia Sueca.
El Premio Nobel de Economía, en su
edición correspondiente al 2003, fue adjudicado hoy a los expertos
Robert F. Engle (Estados Unidos) y Clive W. J. Granger (Gran Bretaña),
informaron fuentes del Banco de Suecia.
Según un comunicado emitido este miércoles,
el galardón para Engle reconoce los métodos de análisis de series
temporales económicas con volatilidad variable.
Mientras, en el caso de Granger se
destacan sus métodos de análisis de series temporales económicas
con tendencias conjuntas variables.