El Comandante en Jefe Fidel Castro,
Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno de Cuba, despidió
este sábado en el aeropuerto Internacional José Martí al
Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, tras concluir una
visita oficial a Cuba.
Fidel y Lula Da Silva, quienes se
despidieron con un fuerte abrazo, previamente saludaron a la prensa
mientras el líder de la Revolución acompañaba a su ilustre
huésped hasta la escalerilla del avión de la Fuerza Aérea
Brasileña que lo llevó de regreso a su país.
"Cuba está llena de honor, es
la mejor visita que hemos tenido nunca", señaló Fidel a los
periodistas.
Ambos mandatarios habían encabezado
durante la mañana la ceremonia de inauguración del seminario de
negocios entre empresarios de los dos países, un evento en el cual,
entre otras cuestiones, se evaluarían posibilidades de inversión y
comercio, y que culminaría en horas de la tarde con los encuentros
empresariales bilaterales.
Fidel auguró un porvenir a las
relaciones bilaterales entre un obrero tornero, con un enorme
sentido práctico y una gran inteligencia natural, y un abogado, que
nunca fue buen abogado, pero que se vio obligado a pensar mucho para
descubrir las posibilidades de la Isla.
El líder de la Revolución cubana
señaló que ve en el gigante suramericano todas las condiciones de
una gran potencia industrial y destacó las grandes posibilidades
económicas, tecnológicas y de recursos naturales del país más
grande de América Latina.
No hay ningún otro sector
empresarial tan fuerte en Latinoamérica como el brasileño y creo
que en el desarrollo de ese comercio ganaremos todos, subrayó.
Fidel señaló que Cuba, una pequeña
isla del Caribe, bloqueada por más de 40 años, cultiva el
conocimiento y la inteligencia de sus hijos, aunque sin olvidar las
demás formas de desarrollo económico.
Manifestó que uno tiembla al pensar
las enormes diferencias que existen entre los países y destacó la
necesidad de solidaridad y apoyo que necesitan muchas naciones, idea
contenida en el excelente discurso del mandatario brasileño en
Naciones Unidas, indicó.
"Me siento muy feliz de esta
visita y de este encuentro tan serio entre brasileños, industriales
o no, y nosotros", señaló Fidel.
Por su parte el mandatario brasileño
expresó que espera que los resultados de este encuentro contribuyan
a ampliar y estrechar los lazos que unen a ambos países.
Destacó que un mundo globalizado tal
como este de hoy precisa no solo de políticas comerciales audaces,
sino de contar con la capacidad de unir lo que se tiene para lograr
mejores condiciones, a fin de competir de igual a igual con los
países más desarrollados, tecnológica, económica e
industrialmente.
Con posterioridad, y en presencia de
los dos Jefes de Estado, se procedió a la rúbrica de seis acuerdos
entre entidades de ambos países en las esferas de biotecnología,
turismo y la producción de alcohol carburante, así como en los
sectores financiero, industrial y de los servicios del transporte.
Al concluir la firma en el salón
1930 del Hotel Nacional, los dos mandatarios salieron juntos para
otra ronda de conversaciones privadas antes de la partida del
Presidente brasileño.
En horas de la mañana, Lula Da Silva
también había depositado una ofrenda floral ante el monumento al
Héroe Nacional José Martí, acompañado por el Comandante en Jefe
Fidel Castro.