ASUNCIÓN, 27 de septiembre (PL).—
La pobreza que les obliga a ganarse la vida, el acoso policial y
políticas nacionales por las cuales se les margina fueron
denunciadas hoy por niños latinoamericanos y organizaciones no
gubernamentales reunidas en Congreso en esta capital.
Se trata del encuentro del Movimiento
Latinoamericano y del Caribe de Niños y Adolescentes Trabajadores,
cuyos delegados son menores para quienes buscar el pan de cada día
se convierte en necesidad y desafío.
En el Congreso se denunciaron
legislaciones que convierten en delito el trabajo infantil, cuando
en la práctica las políticas neoliberales extienden y profundizan
la pobreza y exacerban fenómenos como los niños de la calle.
Varios de los participantes
criticaron a la Organización Internacional del Trabajo, que sitúa
en 14 años la edad mínima para el trabajo, "Esto nos
convierte en delincuentes y tenemos que huir de la policía",
dijo una delegada colombiana de 16 años.
La propia fuente se refirió a los
abusos de la policía, "que decomisa nuestras mercaderías y
muchas veces nos encierra con adultos. Es un abuso", dijo la
joven, vendedora ambulante.
Participantes de Argentina, Bolivia,
Chile, Perú, México y Guatemala denunciaron la persecución
policial y leyes nacionales que les impide laborar, pero no dan
cobertura a la infancia. Esto crea un espacio de ambigüedad e
indefensión, según la oficina de UNICEF aquí.
El congreso del Movimiento de Niños
y Adolescentes Trabajadores de América Latina y el Caribe, que
culmina este domingo, se pronunció también contra las secuelas del
Área de Libre Comercio de las Américas para los infantes del
continente.
Por su parte miembros de Callescuela,
una organización paraguaya que participa del Movimiento, refirieron
cómo la grave crisis económica en el Cono sur hace repetir la
escena de los niños de la calle en las principales ciudades de la
región.