ESTOCOLMO, 17 de septiembre (PL).—
A cinco meses de la invasión anglo- estadounidense a Iraq, el ex
jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, declaró hoy estar
convencido de que Bagdad eliminó las armas de destrucción masiva
hace 10 años.
En entrevista con la radio en esta
capital, Blix manifestó su convencimiento de que el gobierno
iraquí destruyó todo lo que poseía al respecto en 1991.
El ex inspector de la ONU consideró
muy llamativo que a cinco meses de la ocupación del suelo iraquí,
no se hayan encontrado esos armamentos.
Blix también calificó de
equivocados los informes de los servicios secretos, en los cuales se
reflejaba la posesión del gobierno iraquí de tales arsenales.
El experto afirmó que se ha
percatado con el paso del tiempo de que cada vez resulta menos posible
que se hallen esos armamentos, pues hasta el momento solo se
encontraron documentos.
El ex verificador formó parte del
grupo de la ONU que durante siete años trabajó en territorio
iraquí en la eliminación del programa de destrucción masiva a
raíz de la guerra de 1991.
También figuró entre los
inspectores expulsados de Bagdad, acusados de espiar para
Washington, y encabezó el comité que retornó en el 2002, luego de
varios años de ausencia, para comprobar, si como decía Estados
Unidos, Bagdad poseía esos armamentos, justificación usada para la
invasión de marzo pasado.
El grupo que dirigió Blix pidió
más tiempo para realizar su trabajo en ese estado del Medio
Oriente, pero Washington se lo negó y debió abandonar ese
territorio unos días antes de comenzar los ataques
anglo-estadounidenses.
Con posterioridad, los inspectores de
la ONU pidieron retornar para concluir su labor encomendada por
Naciones Unidas, pero el gobierno norteamericano se opuso y envió
sus propios inspectores con esa misión.
Blix abandonó la ONU para jubilarse,
pero continúa ofreciendo sus versiones a la prensa, las cuales
coinciden en general con las vertidas por su sucesor Demetrius
Perricos, quien participó a su lado en las verificaciones y lo
sustituyó el 1ro. de julio último.
Recientemente, Perricos declaró que
cada vez se hace más difícil encontrar esos arsenales.