WASHINGTON, 17 de septiembre (PL).—
El Senado de Estados Unidos rechazó una iniciativa demócrata,
dirigida a limitar las investigaciones de una nueva generación de
armamento atómico impulsada por la Casa Blanca, informó hoy el
diario The Washington Post.
De acuerdo con el rotativo, la
votación la víspera fue de 53 votos en contra y 41 a favor,
inspirada por la negativa republicana a admitir que la postura de la
actual administración contribuirá a estimular la carrera
armamentista y el peligro de una guerra nuclear.
La propuesta demócrata, presentada
por los senadores Dianne Feinstein y Edward M. Kennedy, pretendía
eliminar los fondos a proyectos sobre energía y agua, entre los
cuales se encuentran investigaciones orientadas al desarrollo del
arsenal atómico de Estados Unidos.
"No debe existir duda para nadie
de que esta Administración está reabriendo la puerta del armamento
nuclear", dijo ante la Cámara alta Feinstein.
En opinión de la senadora, la Casa
Blanca y los republicanos en el Congreso "están haciendo esto
para desarrollar esencialmente una nueva generación de portadores
atómicos".
Por su parte, su copatrocinador,
Edward M. Kennedy, aseguró que "la última cosa que el mundo
necesita es tener a Estados Unidos desempeñando el rol de guardián
solitario con armamento nuclear".
Incluso, añadió, "¿cómo
podemos demandar que Corea del Norte e Irán abandonen sus programas
atómicos mientras nosotros desarrollamos una nueva generación de
ese tipo de armas?".
La votación del Senado deja intacto
el pedido de 15 000 millones de dólares hecho por el gobierno
del presidente George W. Bush, y aprobado en mayo pasado, para
investigaciones dirigidas a la fabricación de proyectiles capaces
de destruir refugios soterrados.
Asimismo, se da luz verde a unos
6 000 millones de dólares para el estudio de portadores
calificados de "pequeña potencia", con capacidad de hasta
cinco kilotones, lo que representa una tercera parte de la carga
utilizada en la bomba de Hiroshima a fines de la Segunda Guerra
Mundial.