ISLAMABAD, 17 de septiembre (PL).—
Cuatro misiles fueron lanzados en las últimas horas contra el
aeropuerto de la ciudad de Jalalabad, en el este de Afganistán,
según informó hoy la agencia Afghan Islamic Press (AIP), con sede
en territorio paquistaní.
Precisó la fuente que uno de los
misiles impactó en las cercanías de la terminal aérea, pero los
otros tres erraron totalmente el blanco.
AIP informó
también que Paquistán y Estados Unidos prevén realizar operaciones
conjuntas en la frontera afgano-paquistaní contra la red Al Qaeda,
grupos talibanes y los traficantes de drogas y armas.
La agencia cita a fuentes militares,
según las cuales han sido desplegadas tropas en el límite
fronterizo, que contarán con el apoyo de cinco helicópteros y tres
aviones estadounidenses.
Para coordinar las operaciones tuvo
lugar ayer y hoy en Islamabad una reunión en la que participaron el
jefe de operaciones aéreas de Paquistán, Shafiq-ur-Rehman, el
director de la empresa del sector de Defensa Dyn Corporation, Curtis
Adam, y la representante de la embajada de Estados Unidos, Brooke
Darby.
En la frontera afgano-paquistaní
continúa la operación Víbora de Montaña, contra unos 1 000
talibanes atrincherados en la provincia de Zabul, en la que
participan tropas conjuntas de Afganistán y Estados Unidos.
El coronel Rodney Davis, vocero de
las fuerzas de la coalición, informó sobre la caída en combate de
15 presuntos talibanes, entre ellos un prominente líder de ese
grupo.
La víspera fue atacado en la
provincia de Paktia un convoy de la ONU, con cinco representantes
extranjeros de esa organización y algunos periodistas, pero no se
reportaron muertos, ni heridos.
En territorio afgano se registra un
ataque cada dos días contra entidades humanitarias, según un
informe de la agencia que coordina las ayudas a Afganistán ACBAAR,
la cual reúne a un centenar de organizaciones nacionales e
internacionales.
El portavoz de la ONU, Manoel de
Almeida e Silva, anunció en Kabul que en breve serán abiertas
varias academias de la policía, con el objetivo de mejorar la
situación en uno de los países más inseguros del mundo.
El próximo mes se cumplen dos años
desde que Estados Unidos y sus aliados decidieron invadir el
territorio afgano, con el presunto objetivo de capturar al saudita
Osama bin Laden, a quien responsabilizaron con los atentados del 11
de septiembre en Washington y Nueva York.
El país continúa bajo la ocupación
de unos 12 000 soldados de la coalición y de otros 5 000 de la llamada Fuerza Internacional de Apoyo
a la Seguridad (ISAF), al
mando de la OTAN.