Como un acontecimiento histórico fue
calificada la VI Conferencia de las Partes (COP-6) de la Convención
de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y la Sequía,
que concluirá hoy en esta capital.
Oscar Oramas, de la Secretaría
Ejecutiva de la COP-6, dijo que además de una asistencia récord
—unos 3 000 participantes— la cita marcó importantes
pautas en el enfrentamiento a esos flagelos ambientales y a la
pobreza.
Citó como ejemplo del éxito la
presencia en el segmento de alto nivel de más de una decena de
jefes de Estado y de Gobierno, quienes se pronunciaron por impulsar
nuevas estrategias en esa lucha común y fomentar la cooperación
Sur-Sur.
Destacó el fructífero diálogo
parlamentario efectuado en el contexto de la Conferencia, que
agrupó a más de un centenar de legisladores de 40 países.
Oramas valoró de muy prometedor la
realización de un foro de arte y cultura, en el cual prestigiosos
intelectuales y escritores propusieron impulsar un movimiento
mundial para fomentar conciencia sobre los graves problemas que
afectan al medio ambiente y a la Humanidad.
El reconocido experto cubano de la
Secretaría Ejecutiva de la COP-6 señaló que los diálogos entre
representantes de Organizaciones no Gubernamentales, ministros y
viceministros, entre los propios Convenios y Agencias de Naciones
Unidas, reflejaron un nuevo ímpetu en favor de un mayor trabajo
futuro.
La ratificación de que el Fondo para
el Medio Ambiente Mundial sea el mecanismo financiero de la
Convención, asegurará el acceso a nuevos recursos para aplicar
programas y proyectos en las zonas más degradadas, afirmó.
Cuba fue una magnífica sede de la VI
Conferencia de las Partes, que lucha contra un problema global,
presente en un cuarto de la masa terrestre y afecta al 70 por ciento
de las tierras secas, concluyó. (AIN)