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Parlamentarios contra la Desertificación y la Sequía
Tiempos de unidad y
acción
Orfilio
Peláez y Aldo Madruga
La
Quinta Mesa Redonda de Parlamentarios, realizada durante dos días
en el Palacio de las Convenciones como parte de la VI Conferencia de
las Partes de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la
Desertificación y la Sequía, aprobó ayer una declaración de
abierto compromiso con el desarrollo humano sostenible y la
erradicación de la pobreza.
El documento insta a las
naciones desarrolladas a adoptar las medidas apropiadas para mejorar
la crítica situación de los países pobres y promover el
crecimiento económico en armonía con la equidad y la justicia
sociales, mediante acuerdos dirigidos a aliviar la deuda externa,
eliminar las barreras para alcanzar un comercio más justo y más
libre, y facilitar el acceso a los medicamentos en aquellas
poblaciones afectadas por pandemias.
También
subraya la firme convicción de que las políticas públicas deben
orientarse a la solución de las causas esenciales de la pobreza a
través de procesos participativos y democráticos, que conduzcan a
un poder real de las comunidades, y particularmente de las mujeres y
los jóvenes, en la vanguardia de la lucha por el desarrollo
sostenible.
En el texto aprobado,
los legisladores de más de 40 países reunidos en La Habana,
proponen la creación de una Red Parlamentaria de la Convención,
con la finalidad de aumentar la participación y la eficacia de los
cuerpos legislativos en la lucha contra la degradación de las
tierras y otros males asociados a ese flagelo.
Al resumir la jornada
final de la Quinta Mesa Redonda de Parlamentarios, Ricardo Alarcón,
presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, subrayó que
más allá de las diferencias regionales, culturales o de
desarrollo, el foro había demostrado que existe un compromiso
común de enfrentar la desertificación y los problemas del
subdesarrollo y la pobreza, lo cual requiere de un ordenamiento en
las actuales relaciones internacionales.
Nos corresponde ahora
movilizar la energía común y la voluntad de los pueblos en la
búsqueda de soluciones a estas tragedias que afectan a tantas
personas, sentenció.
Por su parte, el señor
Hama Arba Diallo, secretario ejecutivo de la Convención, elogió el
contenido del documento y expresó su confianza de que ante los
retos expuestos, los parlamentarios cumplirían el compromiso
contraído con la salud ambiental del planeta.
CLAMOR POR LOS
BOSQUES
El desenfreno brutal y
la carga de anarquía que la globalización neoliberal impone al
mundo pobre, destruye la flora y la fauna, y hace casi imposible la
recuperación y multiplicación de los bosques del planeta, se puso
de manifiesto en las numerosas intervenciones que sobre ese tema se
hicieron en la décima jornada de la VI Conferencia de las Partes de
la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la
Desertificación y la Sequía (UNCCD) .
La sesión plenaria de
la mañana debatió el peso de las prácticas agroforestales y el
pastoreo nómada en los denodados, pero todavía limitados
esfuerzos, que el hombre hace para detener estas calamidades en el
mundo y volver a multiplicar la vida en zonas donde la aridez y la
miseria se imponen drásticamente.
El primer orador de este
segmento fue el doctor Hama Arba Diallo, secretario ejecutivo de
esta Convención de la ONU, quien luego de exponer algunos datos
ilustrativos de las urgencias del mundo en este campo, se refirió a
programas concretos e inversiones, que en función de salvaguardar
el patrimonio forestal mundial, impulsa el Convenio en cooperación
con otros órganos de las Naciones Unidas, estados y Organizaciones
No Gubernamentales (ONG).
Delegados de Zambia,
Marruecos, Iraq, y de otras naciones, así como especialistas de
entidades de la ONU y de Organizaciones No Gubernamentales de Asia,
África, América Latina y el Caribe, intervinieron en este
diálogo. |