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Universalización
de la enseñanza en Granma
Ser más que
príncipes
IRAIDA CALZADILLA
RODRÍGUEZ
La universalización ha
significado para la enseñanza superior romper con el mito de la
universidad tradicional, para convertirla en centro de altos
estudios del pueblo, para el pueblo y con el pueblo, crecimiento
individual y colectivo, superación político-ideológica mayor,
aprendizaje que no viene en ningún libro, sino que es la vida misma
incorporada a la formación de la gente, todo lo cual proporciona
una fortaleza singular al trabajo educativo, pese a cualquier
limitación material.
En el municipio montañoso
de Bartolomé Masó abrirán
13 carreras, entre las del
MES y las pedagógicas.
Así define Antonia
María Castillo Ruiz, rectora de la Universidad de Granma y una de
las tres mujeres del Ministerio de Educación Superior (MES) que
ostentan tan alta responsabilidad en el país, la universalización
de los estudios, sobre todo en su provincia, la cual contará en el
venidero periodo docente con una matrícula de casi 10 700 jóvenes
en los 13 municipios y la sede madre, un incremento sustancial si se
tiene como referencia los alrededor de 5 000 del curso precedente, o
los apenas 1 200 que en 1976 iniciaron allí su formación
profesional en diferentes carreras.
Se anotan rápido las
cifras, pero en el camino por lograr una cultura general integral en
nuestra población y poner a disposición de todos las posibilidades
de estudio, la tarea ha sido, y es, colosal. Dígase, por ejemplo,
que en municipios montañosos como Bartolomé Masó, Buey Arriba,
Guisa, Media Luna y Campechuela, el acceso a la enseñanza superior
hoy es factible en el propio terruño sin que amenace el fatalismo
de la lejanía geográfica con respecto de la universidad madre.
En los modelos
pedagógicos de curso regular diurno, para trabajadores, educación
a distancia, a distancia asistida, el Álvaro Reynoso, los jóvenes
integrales y la continuidad de estudios de los trabajadores
sociales, se impartirán 13 carreras de manera indistinta en las
localidades. Es decir, hoy es viable para los granmenses optar por
una formación como ingenieros agrónomos, mecánicos, forestales,
industriales y de mecanización agropecuaria, como médicos
veterinarios, o licenciados en Contabilidad, Economía, Derecho,
Psicología, Comunicación Social, Estudios Socioculturales y
Bibliotecología.
Cuenta la rectora que el
día que se reunió en Pilón para explicar las proyecciones del
municipio con la apertura de cinco carreras universitarias —allí
no existía ni el preuniversitario—, un compañero de avanzada
edad pidió la palabra: "Dígale al Comandante en Jefe que gracias,
pues para mí es como si en Pilón hubiera caído una estrella". Ese
hombre de pueblo, comenta la doctora Castillo, había entendido
perfectamente lo que significa la revolución educacional en la que
hoy nos encontramos.
Como lo han comprendido
también quienes habitan en Bartolomé Masó, poblado que contará
en septiembre con 13 especialidades, incluidas las pedagógicas, y
los profesionales realizan posgrados e investigaciones.
¿Pero bastarán 325
profesores universitarios para alcanzar tan nobles empeños? No es
cuestión que preocupe a la rectora, y lo demuestra con hechos: con
un potencial de más de 47 000 profesionales en la provincia, ya 625
se categorizaron como profesores adjuntos, y también se cuenta con
unos 200 alumnos ayudantes y alrededor de otros 120 de alto
aprovechamiento docente, alistados todos para impartir clases.
"A
los profesionales desempeñarse como profesores adjuntos les ha
proporcionado una enorme felicidad, pues, de una parte, eleva su
autoestima, y de otra, les obliga a una preparación continuada, y
el horizonte del conocimiento lo asumen cada vez de forma más
alcanzable." Y cita que si antes de la universalización cada año
recibían superación unos 2 000 profesionales, ya el pasado curso
la cifra se triplicó a partir de los posgrados impartidos en los
propios municipios de residencia.
Agrega a esta vorágine
creadora la función del tutor, "que es el eje principal en el
desarrollo progresivo del estudiante". La doctora Castillo hace una
pausa en su optimista exposición: "Mire, conozco a personas que
estaban jubiladas y fueron llamadas para esa responsabilidad. Ahora
no hablan de dolores de huesos ni de columna ni de reuma; solo les
preocupa consultar determinada bibliografía, cuántos turnos de
clases tienen, qué necesitan para enseñar más a los estudiantes;
es decir, han vuelto a la vida".
Entonces, retoma a
Martí cuando dijo que ser útil es mucho más que ser príncipe: "Y
para mí esa es la universalización, pues les proporciona a todos
la posibilidad de convertirse en príncipe. ¿Quiere algo más útil
y hermoso?" |