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Pujanza en el
Festival de Rap Habana Hip Hop
Omar
Vázquez
Lo primero que hay que
reconocer es que el rap cubano ha dado un salto de calidad. Ha
decantado en su lírica lo más trivial. También, en general, el
background que le sirve de soporte tiene una elaborada producción
técnico-musical, mientras que los textos se alejan del mimetismo y
se acercan más a nuestro contexto social.
Cubanos en la Red estuvo entre los más aplaudidos en La Casa de la Música Habana EGREM, de Galiano y Neptuno.
Todo ello se puso de
manifiesto en el IX Festival de Rap Habana Hip Hop 2003, que dio un
salto adelante y mostró más de un acierto en su desarrollo, lo que
hay que reconocerle a la Asociación Hermanos Saíz, que lo
organizó con el apoyo del Instituto Cubano de la Música.
Lejos estaba de imaginar
Nicolás Guillén que, tal como hicieron los grupos de rock
sudamericanos y españoles en la década del ochenta (S. XX) con la
musicalización de La Muralla y otros poemas suyos devenidos
éxitos, los raperos nuestros también se servirían de ellos para
expresarse, tal como se puso de manifiesto en el Concierto Hip Hop
desde las raíces, presentado en La Casa de la Música Habana EGREM.
Anónimo Consejo, al que
le tocó la difícil tarea de abrir el programa, convenció desde el
principio con ¿Quién eres tú? y otros temas en los que
toma como símbolo al machete y alusiones a poemas de Guillén.
Todos ellos apoyados en un vendaval de ritmos nuestros que combinan
coherentemente con el background.
Sorprendentes también
los grupos Alto Voltaje —se unió a Primera Base— y su Vive
tu vida; junto a 100% Original, supliendo con las voces el
pinchado del Disc Jockey (DJ), en Cubano soy; mientras que
muchos participantes descubrían a Cubanos en la Red (ahora con
bailarinas y con un alegato ecológico); y otros no menos conocidos.
Para todos este concierto ha sido un plato fuerte del Festival.
En el Salón Rosado
Benny Moré, los mexicanos de Boca Floja, con El himno de la
realidad, a la lírica contestataria sobre su entorno social
(tema recurrente en los raperos del Distrito Federal), unían la
asimilación de la guitarra triera y la influencia de Carlos
Santana, todo un hallazgo a seguir; como lo fue también
encontrarnos con un grupo de jóvenes de origen cubano residentes en
Miami, fieles a su añorada Isla.
El Concierto de las
féminas (Café Cantante EGREM, del Teatro Nacional), merecería un
mayor detenimiento, desde la aparición de la "pequeña" Yamara,
Yula y otras solistas, hasta Las Krudas y el santiaguero dúo Las
Positivas, que, con La calle está revuelta, sus afinadas
voces y sentido del ritmo, estuvieron entre las más aplaudidas; al
igual que el dúo argentino, con la influencia melódica árabe y
las inflexiones de sus voces.
Las críticas del hip
hop cubano y problemas que aún suscitan en nuestro entorno, entre
ellos el racial, estuvieron entre los temas más debatidos en el
Coloquio del evento. "Pienso que el cambio es permanente... y el
movimiento hip hop es revolucionario dentro de la Revolución cubana",
como dijo Tomás Fernández, especialista de la Biblioteca Nacional
José Martí, al cuestionar un planteamiento de Alan West Durán,
profesor cubano-norteamericano de la Universidad de Boston, en su
interesante ponencia El rap cubano, redefinición de la
afrocubanía. Es en estos asuntos medulares que debe centrarse el
encuentro teórico. Algo a tener en cuenta.
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