La televisión golpista por detrás del telón

Uno de los autores intelectuales del show mediático del 11 de abril en Venezuela, confiesa que Chávez ha ganado

FÉLIX LÓPEZ
(Enviado especial)

CARACAS.— La oposición venezolana está consternada con la confesión de Orlando Urdaneta, mezcla de bufón golpista y "líder mediático" que, erigido en primera figura de los jinetes del Apocalipsis —Venevisión, RCTV, Globovisión y Televen—, montó desde la pantalla el poder efímero del dictador Pedro Carmona Estanga, y ahora decepciona a "su público" con la confesión de que Chávez ha ganado.

Orlando Urdaneta, una de las caras más visibles del fracasado golpe mediático en Venezuela, visto por el caricaturista Mario Silvaga.

Día por día, Urdaneta se desgasta con la poco creíble cantaleta de que "el revocatorio para sacar a Chávez va"; y cuando siente que esa posibilidad se le escapa entre las manos, entonces aconseja a la oposición, desde su "estelar" programa, que "el magnicidio existe"... Pero Orlando Urdaneta sabe que el proceso bolivariano, como suele ocurrir en el buen béisbol, los ha dejado al campo definitivamente.

Lo prueba una reciente conversación telefónica que sostuvo este individuo con Carlos Dorado, presidente de Italcambio, otro de los que se oponen a Chávez desde Miami y financian los sueños golpistas de la oligarquía venezolana. Ese diálogo, hecho público en www.aporrea.org, refleja la desmoralización de los golpistas ante el terreno que ganan las continuas medidas populares de la Revolución.

Cuando su amigo Dorado le pregunta si cree posible que el referéndum revocatorio salga adelante, Urdaneta le da una respuesta desconcertante: "En dos meses yo estoy recogiendo las maletas. No por nada, sino porque ya yo no puedo hacer más nada, yo no soy comandante, yo no voy a irme para la guerrilla, para la montaña. Yo me voy pal' carajo. ¿Qué voy a hacer? Ganaron, lamentablemente. Pero, al mismo tiempo te digo, yo no veo que lleguemos al revocatorio... A mí se me ocurre que esta vaina sale o por otro lado, o no sale"... ¿Hablará de otro golpe?

La historia vuelve a repetirse. En medio del paro patronal golpista de diciembre y enero pasados, el flamante ex presidente de Fedecámaras, don Carlos Fernández, se fue a la isla de Aruba a pasar el fin de año, mientras los llamados opositores de la clase media se comían un cable y hacían largas colas para llenar sus tanques de gasolina. Ahora, Urdaneta hace lo mismo: calentó el escenario con sus mentiras, y termina inventando una fuga por la puerta trasera del circo.

Pero lo mejor del diálogo entre Urdaneta y Dorado es la reflexión del primero sobre la derrota: "Yo siento que el deterioro es por minutos... Por cada uno que pasa hay veinte cubanos más posicionados, otro barrio tomado ¿entiendes? Después es muy difícil. Además, Chávez por fin empezó a hacer lo que tenía que haber hecho desde hace tiempo, que es darle un poquito de cariño a la gente ¿entiendes? Ahora sí es verdad que hay un médico cubano en el barrio que te atiende las 24 horas del día, todos los días de la semana. La gente siente que lo están atendiendo ¿me entiendes? Esto es muy arrecho".

Para consolarlo, ya al final de la conversación, el golpista financiero Carlos Dorado, muestra sus instintos fascistas y le recuerda a Urdaneta quiénes son los culpables de su fracaso: "Esos militares nuestros son todos unos cagurrias... Por lo menos en Chile salió un carajo y puso orden". Los comentarios sobran, salvo una observación. La oposición en Venezuela está confesada: "I love Pinochet".

 

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