LOS ANGELES, EE.UU., 15 de agosto
(PL). — El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llamó la
atención hoy sobre la necesidad de modernizar la red eléctrica
nacional, tras el gigantesco apagón que afecta desde este jueves
ciudades del noreste del país.
Desde el parque de Santa Mónica, al
norte de esta urbe, el gobernante norteamericano admitió que
"aún no están claras las causas" de la descomunal
interrupción; sin embargo, aseguró que "el sistema de
distribución eléctrico de la nación está anticuado".
Las declaraciones de Bush se
contradicen con la postura del alcalde de la ciudad de Nueva York,
Michael Blooumber, quien afirma que el origen de la falla era
responsabilidad de Canadá, pese a que autoridades de ese país
habían adelantado que la red eléctrica estadounidense era antigua.
"Todavía no sabemos qué
sucedió, pero lo sabremos", comentó Bush a la prensa, durante
su segundo día de visita al estado de California, escenario de una
nueva jornada de recaudación de fondos del mandatario para los
comicios presidenciales de 2004, en los que aspira a la reelección.
El gigantesco apagón, iniciado la
víspera, afectó a unos 50 millones de personas en urbes del
noreste de Estados Unidos y una parte de Canadá.
De acuerdo con autoridades citadas
por la televisora CNN, la restauración total de fluido eléctrico
no se producirá hasta el fin de semana.