ASUNCIÓN,
15 de agosto (PL). — Con un llamado a sus compatriotas a
participar en "la resurrección de Paraguay" y una fuerte
defensa del papel de Estado, el nuevo presidente paraguayo, Nicanor
Duarte, asumió hoy el poder en este país sudamericano.
En un discurso poco después de jurar
el cargo, el mandatario aseguró: "no vengo a repetir la
historia de aquellos que gobernaron en Paraguay para unos pocos y
avasallaron a miles".
Nada será como hasta ahora. El nuevo
Gobierno se caracterizará por la honestidad y el patriotismo, y
trabajará por conseguir el desarrollo con justicia social, agregó.
Asimismo, destacó la urgencia de una
reforma real y no maquillada del Estado, "pero pensada desde el
Paraguay profundo y no por los vínculos con el neoliberalismo, el
cual niega la dignidad humana".
No se pueden forzar los cambios
imponiendo condiciones económicas exclusivas... El ser humano es
más que un mercado, puntualizó en presencia de casi una decena de
presidentes extranjeros que asistieron a la ceremonia.
Duarte aseguró que "no tenemos
una cultura aritmética, ni responderemos a intereses foráneos ni a
las oligarquías nacionales" e insistió en que "el Estado
que vamos a construir será garantía para todos los paraguayos y
con los valores de nuestra cultura y nacionalidad".
No será un Estado a espaldas del
pueblo, sino servidor de los ciudadanos, agregó antes de subrayar
que se trata de favorecer "los derechos de todos y no los
privilegios de unos pocos".
El flamante jefe de Estado paraguayo
reconoció que aunque no se puede evitar la globalización,
"sí debemos incorporarle nuestra identidad nacional, luchando
con los demás países latinoamericanos para globalizar la
solidaridad y la esperanza".
En ese sentido, opinó que Europa,
Estados Unidos, Japón y demás naciones del mundo deberían
procurar que la solidaridad, la cooperación y el entendimiento sean
los factores que permitan instaurar la confianza, la ética, el
respeto mutuo y la reciprocidad a la cabeza de las normas
internacionales de hoy.
Por otro lado, en su primer discurso
como presidente, Duarte reafirmó su decisión de consolidar las
relaciones con el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), bloque regional
integrado por Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, con Chile y
Bolivia como miembros asociados.
Esa será nuestra prioridad
fundamental en materia de relaciones internacionales... Sumar
esfuerzos para consolidar la posición del MERCOSUR como un
interlocutor hacia un mundo multipolar, acotó.
Agregó que es necesario elevar el
papel protagónico del Mercosur como una real y sólida unión entre
los países miembros.