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Ante la Olimpiada Internacional
Los muchachos de Física se preparan
Iraida
Calzadilla Rodríguez
A
12 años de haberse efectuado en la cosmopolita Habana la Olimpiada
Internacional de Física, esta ciudad marinera vuelve a los fueros
del saber y, como anfitriona, se prepara para celebrar del 20 al 27
de septiembre próximo la VIII Olimpiada Iberoamericana de Física,
con sede en el Centro de Convenciones Pedagógicas de Cojímar.
Unos 60 jóvenes
procedentes de 15 países estarán en esa lid del conocimiento, y
entre ellos cuatro cubanos, alumnos de institutos preuniversitarios
vocacionales de Ciencias Exactas: Adrián Hernández Méndez, el
capitán del equipo, estudia en el Máximo Gómez, de Camagüey;
Eudar Batista Hernández, en el Silberto Álvarez, de Granma;
Erislandy Cabrales Reyes, en el José Maceo, de Guantánamo; y
Hermis Torres Torres, en el José Martí, de Holguín. Como profesor
entrenador tiene la responsabilidad Rafael Rodríguez Pino, también
del plantel camagüeyano.
¿Cómo piensan estos
jóvenes? ¿Cuánto los puede diferenciar del resto del alumnado su
capacidad para asimilar conocimientos? Confieso que conozco a muchos
de nuestros muchachos participantes o ganadores de concursos y de
ellos siempre me llama la atención el buen humor de que hacen gala,
la respuesta inteligente, el carácter desalmidonado ante quienes
los creen seres "probetas" solo preocupados por aprender más y
más.
Estas vacaciones no
serán fáciles para ellos. En la Vocacional Lenin, donde se
preparan intensivamente, entrenaron hasta el 12 de julio, y ya el 23
de agosto retornarán a las aulas. Sin embargo, en ninguno hay
desconsuelo. Sienten que esta es una oportunidad única en sus
vidas.
"Participar
en las olimpiadas es el premio a muchas horas de análisis, a tiempo
escatimado a las fiestas y otros pequeños descansos, pero ellas
representan para el estudiantado la cumbre, y esa cima hay que
ganarla con mucho esfuerzo, aunque sin olvidar que somos jóvenes y
necesitamos también divertirnos y disfrutar como los demás",
comentaba Adrián.
Eudar, el granmense,
piensa que los alumnos que participan en concursos tienen que
aprender a administrar el tiempo. A él le gusta la música, el
baile, ir al cine y al teatro, y confiesa sin reparos que es un
tanto romántico y enamorado, pero logra un espacio para todo: "Hay
que saber cuándo y qué lapso das a cada cosa. Somos una `especie'
muy dedicada, nos esforzamos mucho, pero no quiere decir que seamos
`bichos raros'."
Este verano ardiente
también posibilita una convivencia más estrecha con la familia,
luego de los largos meses de beca. Hermis dice que en el hogar todo
se comporta normal y que el trabajo se reparte "sin lío". Como no
le creo del todo, inquiero por pequeñas obligaciones. Él se ríe y
contesta: "A veces me quitan responsabilidades con los mandados y
los quehaceres de la casa, y me dan un `conteo de protección' para
que estudie más. Por lo demás, me tratan normal. Mi hermana, que
ya es graduada universitaria, comprende que es difícil y colabora".
Le pregunto entonces por la novia: "Bueno, para ella sí hay tiempo".
Erislandy, quien en
apariencia parece ser uno de los más seriecitos, ha quedado de
último. Él afirma que aunque va a divertirse mucho y despejar con
sus amigos de Guantánamo, no se desvinculará del estudio "porque
esta es una oportunidad única para la que deseo prepararme bien y
alcanzar resultados satisfactorios, no tanto por mí, como por lo
que significa para el país y la educación cubana".
Este cuarteto de ases
quiere en un futuro estudiar Telecomunicaciones, Física Nuclear y
Física Pura. Comento con el profesor Pino que son carreras bien
complejas, y él afirma que los muchachos tienen un futuro asegurado
por sus estudios, empeño personal, el esfuerzo diario y la voluntad
que ponen a prueba cada día.
"Esperamos
que en la Olimpiada obtengan buenos resultados, aun cuando enfrentan
el reto de superar los frutos del pasado año que fueron tres
medallas de oro y una de bronce; es decir, todos los integrantes del
colectivo que les antecedió obtuvieron preseas. Pero hay mucha
confianza en el equipo, en sus conocimientos, en la tremenda
preparación que reciben desde la base con sus profesores de
escuelas —verdaderos sembradores—, hasta los que actuamos con la
preselección nacional. Aguardamos lo mejor." |