KINSHASA, 7 de agosto (PL).—
Miembros de la etnia hutu provenientes de Rwanda y Burundi que
combaten en la República Democrática del Congo (RDC), asesinaron a
11 empleados de este país empleados de la ONU, reportó hoy Radio
Kinshasa, según información ofrecida por la entidad.
De acuerdo con el informe, los
trabajadores congoleños que laboraban en un proyecto humanitario
fueron ultimados el 24 de julio pasado por integrantes de las
Fuerzas de Defensa de la Democracia de Burundi y antiguos soldados
ruandeses, que huyeron de ese país después del
genocidio de 1994.
Las víctimas habían sido capturadas
como rehenes en la zona de Kivu, al centro oriente de la RDC,
fronteriza con Rwanda y Burundi, países pertenecientes a la región
de los Grandes Lagos africanos.
Una fuerza de paz predominantemente
francesa estaba emplazada al norte, en el pueblo de Bunia para
evitar ese tipo de desmanes.
Bunia fue hace varios meses escenario
de duros combates entre estos grupos que trataron de imponer su
superioridad en esa región considerada rica en diamantes.
El Congo Democrático vivió una
guerra que comenzó en 1998 y se internacionalizó con la presencia
de tropas de Burundi, Rwanda y Uganda, que lucharon contra el
gobierno de Kinshasa.
Por su parte, las autoridades
congoleñas contaron con el apoyo de fuerzas militares de Angola,
Zimbabwe y Namibia.
Los efectivos regulares se han
retirado de la RDC, pero aún permanecen aquí grupos que
ahora saquean y violan a civiles mientras luchan por el poder.