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Nada podrá detener a la Misión Robinson
Afirma el presidente
de Venezuela, Hugo Chávez, en la reunión de balance del primer mes
de la campaña de alfabetización
FÉLIX LÓPEZ y
RICARDO LÓPEZ HEVIA,
(Enviados especiales)
CARACAS.— A juzgar por
los resultados, nadie puede decir que la Misión Robinson está en
peligro. Nunca lo estuvo. Comenzamos el 1ro. de julio con poco más
de 100 000 compatriotas, y pasado un mes tenemos 625 000 personas en
las aulas, expresó el presidente Hugo Chávez Frías en la reunión
de balance del primer mes de la Misión Robinson, efectuada en la
sede del Instituto de Cooperación Educacional (INCE).
Afirmó
que esta reunión sin protocolo, no es solo oportuna, sino crucial,
porque las cosas hay que hacerlas ahora y no mañana: "Estoy
optimista, dijo, y los felicito a todos por el trabajo abnegado que
están realizando. Merecen un sincero reconocimiento los
facilitadores, equipos de asesores, de apoyo, las gobernaciones e
instituciones civiles y militares".
Tras analizar las
estadísticas de esta etapa, expresó que el último 10% será el
más difícil de incorporar, porque allí está el que vive en la
punta de una montaña, o la señora que se esconde por pena o miedo
a dar un paso adelante. Hay que pisar ese terreno palmo a palmo,
incentivando a las personas, hablándoles por radio y televisión.
Tenemos que buscarlos en las islas y en las selvas.
Usar las matemáticas,
afirmó Chávez, es vital para tener una apreciación exacta de
cómo vamos. Esa ha sido una virtud de la campaña: todos los días
analizamos las estadísticas, y sabemos qué pasa en cada lugar. La
detección a tiempo de los problemas permite tomar medidas, sobre
todo en el tema de la coordinación que es algo difícil, por la
inercia burocrática, los vicios de contravalores y anticultura que
hemos heredado.
La realidad, añadió,
es más bonita que los números: ahí está el tremendo impacto
moral, social y cultural que la Misión Robinson está dando a
Venezuela. Pronto, aseguró, se graduarán los 100 000 que
comenzaron la primera etapa. Si el acto de clausura del Plan Piloto
fue bonito y emocionante, imaginemos el final de la primera etapa.
Ya estamos pensando en actos semanales en los estados más
destacados, comenzando por Amazonas, Cojedes y Vargas.
Orientó que lo esencial
para este momento tiene que ser la supervisión del método y cuidar
la calidad de los resultados. Para ello, dijo, afinquémonos en cada
aula, en cada pupitre, en cada mesita, hombre, mujer o niño, por la
calidad de la alfabetización, y no nos dejemos llevar por las
estadísticas.
En otra parte de la
reunión, Chávez propuso poner en marcha un plan de incorporación
rápida, para que 241 000 compatriotas captados, pero no
incorporados a la alfabetización, lo hagan en breve. Y otro que se
llamará Corre Caracas, corre, porque es inadmisible que la capital
no esté dando el ejemplo.
Añadió que en aquellos
estados donde no se consigue apoyo de las autoridades, el Gobierno
nacional tendrá que organizar convoyes de equipos
cívico-militares: "Están a la orden, afirmó, el avión y los
helicópteros de uso presidencial, y todos los de PDVSA, la
Aviación, la Marina y la Guardia Nacional. Nada puede pararnos. Si
nos faltan aulas hay que buscar espacios en iglesias, cuarteles y
comandos del ejército, y pondremos hasta carpas donde haga falta".
En los próximos días,
anunció el Presidente venezolano, juramentaremos a la Comisión
Nacional de la Misión Robinson Fase 2, para el sexto grado. Una
campaña, aseguró, que tiene la ventaja de contar con un país
movilizado y organizado, con aulas y medios técnicos. El 28 de
octubre estaremos avanzando rumbo al cuarto grado, curso que durará
10 meses, y después seguir al sexto y noveno grados.
Antes de concluir,
recordó que la Misión Robinson dio nacimiento a una hija, la
Misión Sucre, que es de un grado de complejidad mayor, pero de un
impacto social increíble, porque hay que ver lo que significa el
ingreso a la universidad de 400 000 bachilleres que habían quedado
sin cupo en la Educación Superior.
Al llegar a este tema,
Chávez saludó la presencia del embajador cubano, Germán Sánchez
Otero, y del ministro de Educación, Luis Ignacio Gómez Gutiérrez.
Como no tenemos de quien escondernos, enfatizó, reiteramos las
gracias a Fidel y al pueblo cubano por su apoyo solidario,
desinteresado y fraterno. Y confesó que Venezuela abusaría de la
generosidad de Cuba, para pedirle apoyo en algo donde la Isla tiene
una gran experiencia: la municipalización de la enseñanza.
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