MANAGUA, 6 de agosto (PL).
— Una conspiración contra el presidente nicaragüense, Enrique
Bolaños, que pretendía tener el respaldo de la iglesia católica y
líderes políticos, fue abortada la víspera, divulgó hoy la
prensa nacional.
Según El Nuevo Diario el
vicepresidente José Rizo, en ausencia de Bolaños, que cumple con
una visita oficial a República Dominicana, pretendía integrar una
comisión multisectorial para celebrar un diálogo nacional a
espaldas del mandatario.
El pretexto para integrar dicha
comisión era los incumplimientos gubernamentales con los
compromisos contraídos para aliviar la tragedia que viven unos
5 000 campesinos hambrientos del norte de la nación que
intentan llevar su protesta hasta esta capital.
Revela el diario que la oportuna
información al mandatario por parte del secretario general del
Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega,
abortó el intento desestabilizador.
Según trascendió, al hablar por
teléfono con Bolaños, Ortega le garantizó que el FSLN respetará
la institucionalidad y su período presidencial, aunque considera
que la nación vive una grave crisis económico-social.
El periódico también informó que
en una discusión telefónica que no fue en buenos términos, el
mandatario ordenó a Rizo "desmontar su estrategia" y
dispuso que el Ministro de Gobernación, Eduardo Urcuyo, enfrentara
la situación creada con la protesta de los desempleados hambrientos
por la crisis del café.
Para los expertos, Bolaños orientó
a Urcuyo encabezar las negociaciones con los manifestantes, que
demandan el cumplimiento de los Acuerdos de Las Tunas, suscritos en
septiembre del 2002 por el campesinado y el Gobierno, y dejar fuera
de las mismas al Vicepresidente.
Pese a la desautorización del
mandatario, Rizo acudió a la Universidad Católica (UNICA), donde
había convocado a los partidos, pero solamente encontró al
cardenal Miguel Obando con quien dijo haber analizado "la
situación del país".
Declaró que ante la marcha que se
dirigía hacia Managua, solicitó al cardenal nos honrara con su
presencia a una reunión con diferentes partidos políticos, para
buscar un clima de sosiego.
A ese encuentro, se conoció, estaban
invitados varios obispos, la dirección del FSLN, el Partido Liberal
Constitucionalista (PLC), que respalda al ex presidente y ahora reo
por corrupción Arnoldo Alemán, y el Partido Conservador (PC),
ninguno de los cuales acudió a la cita.
Por su parte, Bolsa de Noticias
titula en su primera plana: "Rumores de golpe técnico en
ausencia de Bolaños", y comenta que la marcha "es la
punta del iceberg para provocar un estallido" de un plan
Rizo-Alemán.
Mientras, Rizo aclaró ante la prensa
que su iniciativa no debe interpretarse como que pretendía
aprovecharse de la ausencia del Presidente.
Agregó que no tiene que ser
malinterpretada su acción porque "estando o no Bolaños en
Nicaragua, soy el vicepresidente de la República y me considero en
la obligación de convocar los encuentros que sirvan para resolver
los problemas de Nicaragua".
Dijo que el cardenal, el PLC y el PC,
le manifestaron anuencia para asistir a su convocatoria, contrario
al FSLN, que no le respondió.
Los analistas asocian la acción de
Rizo con su reincorporación a las reuniones del Comité Ejecutivo
Nacional (CEN) del PLC, que pugna por la liberación de su líder
Arnoldo Alemán, quien no ha dejado de pensar en volver a la escena
política en las elecciones del 2006.