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Tres fuertes rivales
No hay opción: en busca del ORO
SIGFREDO BARROS
Los
XIV Juegos Panamericanos están al doblar de la esquina... o al
"cantío de un gallo", si usted lo prefiere. Con Cuba y
Estados Unidos como protagonistas principales en casi todas las
disciplinas en competencia. Y, por supuesto, el béisbol no es una
excepción, aunque esta vez el panorama es algo más complicado con
la presencia de, al menos, dos selecciones integradas por peloteros
profesionales: México y los anfitriones dominicanos.
Desde 1971, en ocasión
de los Juegos de Cali, Colombia, una sola selección ha sido la
dueña del sitial de honor. Ocho veces consecutivas Cuba se llevó
las palmas, en ocasiones luchando a brazo partido y sacando a
relucir todo el espíritu de victoria que caracteriza a nuestros
atletas, como en Indianapolis-87, derrotando al mejor conjunto
norteamericano de las últimas dos décadas.
El béisbol panamericano
promete emociones.
Ese espíritu hará
mucha falta en esta ocasión. México, uno de los conjuntos que
milita en el grupo de Cuba (junto a Panamá, Aruba y Brasil),
estará representado por un conglomerado extraído de 14 diferentes
equipos de su liga profesional, desde los Diablos Rojos hasta los
Sultanes, además de dos jugadores pertenecientes a sucursales de
equipos de Grandes Ligas, el inicialista Mario Valdés (Padres de
San Diego) y el lanzador zurdo Rigoberto Beltrán (Orioles de
Baltimore).
Dominicana, ganadora por
única vez en 1955, tratará de aprovechar su condición de sede
para conseguir un triunfo largamente anhelado por un país donde el
béisbol es el deporte nacional. A bombo y platillo anunciaron un
conjunto en el cual destacan ex jugadores de Grandes Ligas como el
jardinero Luis Polonia, los lanzadores Yorkis Pérez y Melquiades
Rojas y los infielders José Offerman, Ramón Núñez y Juan Tito
Bell, entre otros. Su mentor, Denio González, afirmó que este es
el mejor cuadro que ha presentado Dominicana en toda su historia,
incluso superior al de Winnipeg-99, aventajado por Cuba
estrechamente en cuartos de finales.
En cuanto a los
norteamericanos, andan envueltos en una larga cadena de topes de
confrontación con escuadras japonesas y mexicanas, a las cuales han
derrotado en cada salida. Como todas las selecciones universitarias
de esa nación, si consiguen el imprescindible team work pueden
convertirse en adversarios muy peligrosos. No olvidar que de ese
nivel salieron hombres que jugaron contra Cuba (Tino Martínez,
Robín Ventura, Jason Giambi, Jeff Weaver), todavía activos en
Grandes Ligas.
Pero si los rentados
tienen calidad, los nuestros también. La tropa de Higinio Vélez
debe de discutir el primer lugar del grupo 1 vs. México y salir a
la cruzada contra quisqueyanos o norteños, seguros clasificados del
grupo 2 donde también militan Curazao, Guatemala y un Nicaragua con
peloteros demasiado veteranos. Y la opción es una sola: conquistar
por novena ocasión consecutiva el título de monarcas
panamericanos. |