ROMA, 26 de junio (PL).—
El Vaticano llamó hoy a garantizar la dignidad y el derecho de los
refugiados, en alusión a los inmigrantes ilegales y en momentos que
la oficial y xenófoba Liga Norte pide medidas más férreas contra
los indocumentados que llegan a Italia.
En declaraciones a la prensa de esta
capital, Agostino Marcheto, secretario del Vaticano para los
inmigrantes e itinerantes, rechazó imputaciones de que la iglesia
católica favorece la entrada de clandestinos.
Aunque admitió que existen normas
políticas y regulaciones, Marcheto reclamó el respeto para los que
sufren y recordó que la vida humana es sagrada.
Es por ello y en cumplimiento de los
principios del evangelio que los católicos ayudan a las personas
que llegan a las costas italianas, puntualizó.
También afirmó que los bienes son
para todos, al margen de la propiedad privada, sobre la cual hay
derechos superiores.
Las declaraciones de Marcheto
coinciden con la agudización de las diferencias en el seno del
gobierno sobre la política a seguir para controlar la ola de
indocumentados que arriba a las playas italianas.
La Liga Norte exigió medidas más
fuertes para frenar la llegada de los clandestinos y cuestionó al
ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, quien consideró no ha sido
capaz de resolver esa situación.
El Vaticano se sumó a las criticas
realizadas por partidos políticos opositores y asociaciones civiles
a Umberto Bossi, líder de la Liga, quien dijo al periódico
Corriere del la Sera que los indocumentados deben ser recibidos a
cañonazos.