MÉXICO, 26 de junio (PL).—
Los mexicanos amanecieron hoy con el estreno de una obra
arquitectónica en su capital llamada Torre Mayor y considerada con
sus 55 pisos y 225 metros el edificio más alto de América Latina.
El inmueble, que comenzó a brillar
la víspera en el céntrico paseo de la Reforma, consta de una
superficie de 6 800 metros cuadrados y requirió de una
inversión de 300 millones de dólares.
La edificación, inaugurada anoche
por el presidente Vicente Fox y el jefe de gobierno del Distrito
Federal, Andrés Manuel López Obrador, tiene 45 pisos para oficinas
y 13 niveles de estacionamiento con capacidad para dos mil
automóviles.
Debido a la sismicidad de Ciudad de
México, la obra fue levantada sobre 98 amortiguadores a prueba de
movimientos telúricos y posee un sistema computadorizado para la
administración de tareas como el acondicionamiento del aire,
ascensores y sistemas de seguridad contra incendios.
Edificada en un lustro, la Torre
Mayor será ocupada inicialmente por 12 firmas internacionales, en
el área de oficinas, así como locales de cadenas alimenticias y
bancos, en la zona comercial.
Esta es la segunda mega-obra
inaugurada en las últimas semanas en la megalópolis, una de las
más grandes del mundo: la otra fue el distribuidor vial de San
Antonio, de seis kilómetros de largo, que conecta varias rutas
importantes y al mismo tiempo ofrece alternativas al congestionado
tráfico capitalino.