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Reflexiones sobre la Pre
Versatilidad: divino tesoro
SIGFREDO BARROS
Más de 500 peloteros
participan en la Serie Nacional y, de ellos, un centenar —la
quinta parte—, consigue llegar desde hace dos años a la Super
Liga. ¡Cuán difícil resulta pasar a un escalón superior, donde
sobrevive solo el 30%! Y todavía resta por decidir cuáles serán
los 20 que, en definitiva, nos representen en los XIV Juegos
Panamericanos.
¿Polémicas? Sí, por
supuesto. ¡Cuándo no! El día que no sea así, el béisbol dejará
de ser nuestra pasión nacional, los cubanos tomaremos té en lugar
de café y nuestras acaloradas discusiones tomarán el rumbo de
doctas reuniones de estudio donde cada cual pide la palabra sin ser
interrumpido.
Esta vez, desde el
principio, contamos con un director de equipo pues, en otras
ocasiones, este ha sido nombrado al final de todo el proceso de
selección. Nadie —al menos que yo sepa—, impugna el
nombramiento del santiaguero Higinio Vélez, quien ganó uno de los
campeonatos mundiales más fuertes de la historia en el 2001 y el
pasado año se llevó los lauros en dos torneos de envergadura como
la Serie de las Américas y la Copa Intercontinental, un trayecto
durante el cual ganó casi 30 juegos y perdió uno. Conocimientos y
experiencia le sobran.
Ahora, Higinio tiene en
sus manos a una preselección de 30 jugadores donde la palabra clave
es versatilidad. No puede ser de otra forma, pues, en el
supuesto caso de llevar a ocho lanzadores, quedarían solo una
docena para cubrir ocho posiciones. Es por esa razón (es una
suposición, no estuve presente en los debates finales de los
técnicos), que se prefirió a jugadores con probadas capacidades
para desempeñarse en más de una posición: Yulieski Gourriel
(3ra., 2da. y ahora también los jardines), Bárbaro Cañizares
(receptor, inicialista, y nuestro designado y quinto bate en la
pasada Copa), el propio Michel Enríquez, cuya posición original en
el béisbol fue la de torpedero, Roberquis Videaux, un buen
jardinero y primera base, Kendry Morales (hasta lanzador fue en su
etapa de juvenil), Yorelvis Charles, quien ya demostró sus
habilidades en los dos principales torneos del pasado año.
Es, además, un equipo
bateador y —algo muy importante—, sumamente rápido, con dos
jugadores ambidextros como Cepeda y Kendry, necesarios pues el otro
único zurdo es Roberquis, algo que quizás sea el único punto
débil del conjunto ya que, de alinear los tres como regulares, no
queda ningún emergente de la mal llamada "mano equivocada" en el
banco.
Existen, no hay duda,
preocupaciones en cuanto al pitcheo. Este ha sido un año de
lesiones constantes: Maels, Ifreidi, Vera, ahora los problemas
renales de Pedro Luis Lazo. Los tres primeros ya están dados de
alta y avanzarán a la búsqueda de la puesta en forma. Si Lazo se
recupera él será el cerrador por excelencia; Palma o Norberto
aportarán el siempre imprescindible lanzador zurdo, Hoy,
Vicyohandri clasifica como primer abridor, Aragón el segundo y dos
jóvenes de mucho talento como el pinareño Yuslán Herrera y el
agramontino Yusmani Socarrás amenazan seriamente con "colarse" en
el staff, en el cual también luchan con grandes posibilidades Yadel
Martí, Orelvis Ávila y Jonder Martínez. No estamos tan mal...
aunque pudiéramos estar mejor. Trabajo falta en esta área,
decisiva en grado superlativo.
La lid continental
pudiera resultar un paseo en la etapa eliminatoria. Pero las cosas
se complicarán en los play off, donde los anfitriones llevarán
profesionales veteranos y los norteamericanos se harán representar
por peloteros universitarios, nada despreciables, por cuanto el 85%
de los jugadores de Grandes Ligas sale de esta cantera. Cuba no
pierde desde Cali'71... y estoy convencido de que este no será
nuestro Waterloo. Pero hay que jugar bien a la pelota, sin
menospreciar a nadie, por aquello de que debajo de cualquier
yagua sale un alacrán. |