Un hermoso mural del artista de la
plástica Antonio Vidal, realizado en la capitalina tienda La Época
en 1963, fue reinaugurado en presencia de su creador.
ÓLEO
DE ANTONIO VIDAL
Confeccionada con losas y cemento en
un paño de pared del segundo piso del inmueble, la obra de arte de
seis metros por 2,5, del Premio Nacional de Artes Plásticas 1999,
impresiona por la sobriedad de su colorido y los signos abstractos
que caracterizan su quehacer.
Este año se cumple el medio siglo de
la participación de Vidal en el legendario Grupo de los 11, que
imprimió un viraje en la apreciación de las artes plásticas y
marcó la llegada para quedarse de la abstracción en Cuba.
Inmune a modas y tendencias al uso,
Vidal se ha caracterizado por un trabajo riguroso y constante, que a
la altura de sus 73 años aún tiene novedades por develar.
Perteneciente a la Cadena de Tiendas
TRD Caribe, La Época es el único centro de su tipo que posee un
mural de tan alto valor artístico y patrimonial.
Siempre modesto, Vidal manifestó
sentirse muy contento con la recuperación de la pieza y subrayó
que prosigue creando, pese a sus limitaciones físicas.
Por estos días y hasta el 8 de
julio está abierta en el Museo de la Ciudad —antiguo Palacio de
los Capitanes Generales— una exposición con las obras más
recientes del pintor, integrada por 16 lienzos en técnica mixta, en
acrílico y óleo.
Vidal también ha incursionado en el
grabado, la escultura y la ilustración de libros, entre estos, Cicatrices en la memoria, sobre acciones terroristas
contra Cuba, publicado por la Editorial Capitán San Luis.
(AIN)