Cuba desarrolla satisfactoriamente su
Programa de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, primero
de esta naturaleza implementado en Centroamérica y el Caribe.
En los últimos años la Isla logró
resultados significativos en el enfrentamiento a ambos fenómenos,
que azotan en su conjunto al 14 por ciento del territorio nacional.
Avances importantes acontecieron con
respecto a la tenencia y uso más racional de la tierra, tras el
desmembramiento de grandes empresas agropecuarias y la constitución
de las Unidades Básicas de Producción Cooperativa y fincas
forestales integrales, con carácter económico, social y ambiental.
También se registra una sensible
disminución de tierras ociosas, debido a la creación de pequeñas
granjas estatales, fincas para producir café, cacao y tabaco, y la
entrega de parcelas a particulares para el autoabastecimiento.
Especial atención merece el fomento
de la agricultura urbana, que favorece el suministro de hortalizas y
condimentos a las ciudades mediante los organopónicos y huertos
populares, y más recientemente la inclusión de frutales y
forestales como vía de mejora y protección ambiental
Los éxitos de Cuba en el
enfrentamiento a procesos erosivos, la convirtieron en 1999 en el
primer país latinoamericano y caribeño en recibir el Premio
Salvando las Tierras Secas, del Programa de Naciones Unidas para el
Medio Ambiente.
La continuidad de los avances en ese
campo determinaron que la Isla sea del 25 de agosto al 5 de
septiembre próximos la sede de la VI Conferencia de las Partes de
la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la
Desertificación y la Sequía.
A la cita están invitados, por la
Secretaría de la Convención, unos 3 000 delegados de 190
naciones, incluido medio centenar de Jefes de Estado.
(AIN)