En palestra peruana eventual caída del gobierno

Lima, 24 de junio (PL).— La crisis sociopolítica en Perú y la creciente pérdida de popularidad del jefe de Estado, Alejandro Toledo, llevan hoy a prever ya una eventual sucesión presidencial tras un desplome del gobierno.

Esa eventualidad fue subrayada por el economista y ex candidato al premio Nobel 2002 Hernando de Soto, presidente del Instituto Libertad y Democracia.

En declaraciones al canal 8 de televisión, De Soto se pronunció por prever un posible abandono del poder por Toledo, y llamó a vigilar que en tal caso sea respetado el derecho de sucesión.

Si el gobernante no cambia de actitud y rectifica sus errores debe preverse la posibilidad de que abandone la presidencia, y podría ser reemplazado por el primer vicepresidente, Raúl Diez Canseco, hasta las elecciones de 2006, recalcó.

Sostuvo que la razón de fondo del desplome gubernamental es el propio Toledo, quien es respaldado sólo por algo más del 11 por ciento de la población, según encuestas, y ello "no podrá solucionarse con un cambio de ministros".

Tal consideración se deriva de una esperada recomposición del gabinete ministerial anunciado por el Presidente, luego que ayer el premier, Luis Solari, expusiera la renuncia en pleno del equipo gubernamental.

Lo que es normal cada año en días previos al 28 de julio, Día Nacional peruano, en esta ocasión se adelantó en medio de una acentuada crisis sociopolítica y económica en este país andino.

El Ejecutivo ha querido hacer ver el relevo ministerial como algo normal, pero una avalancha de especulaciones y renovadas críticas se le ha venido encima desde todo los frentes.

De Soto reclamó la necesidad de que Perú no solo tenga un plan de desarrollo, sino "un jefe de Estado que se respete".

La existencia de una situación cada vez más crítica de gobernabilidad fue expuesta incluso en días recientes por el aún ministro de Economía y Finanzas, Javier Silva, en medio de los rumores entonces de una recomposición del gabinete.

La crisis generalizada, que desembocó en multitudinarias y dramáticas protestas el mes pasado, por lo que el régimen dispuso el estado de emergencia —aún vigente— durante 30 días.

Los problemas se agudizaron luego que el Congreso frenara un paquete de medidas impositivas para compensar gastos del Presupuesto, del orden de los 218 millones de dólares, presuntamente destinados a programas sociales.

También para el congresista Rafael Rey, del derechista Movimiento Unidad Nacional, otro que se pronunció por la dimisión de Toledo, el problema no estriba en el gabinete.

El problema está, sostuvo Rey, en "el Presidente y todos sus errores y falsedades".

"La salida es que el señor Toledo se dé cuenta de su incapacidad, renuncie, y constitucionalmente sea reemplazado por el vicepresidente",sostuvo, también en declaración a la televisión.

Para analistas, al gobernante peruano sólo le queda el respaldo de algunos sectores empresariales beneficiados con su política neoliberal.

Pero además, las cosas parecen seguir complicándose con anuncios de que se prepara una nueva protesta del poderoso Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación, a un mes de haber recesado un paro de 30 días que capitalizó el gigantesco descontento popular en Perú.

 

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