SAN JOSÉ, 23 de junio (PL).
— El gobierno de Costa Rica rechazó hoy los pedidos del gremio
magisterial, y prometió sancionar a los docentes que protagonizan
un paro laboral por más de 20 días contra medidas neoliberales
propuestas por la gestión del presidente Abel Pacheco.
La actitud de la administración fue
tomada por los sindicalistas como una falta de voluntad política
para resolver el conflicto, y aseveran que mantendrán la huelga, la
cual entra ya en su quinta semana.
Los pedagogos exigen respeto a sus
jubilaciones, el pago justo y puntual de sus salarios y el de fondos
para garantizar el funcionamiento de los comedores y transportes
escolares.
Insisten en que cualquier arreglo que
se alcance debe ser sobre la base de un documento claro y concreto,
para que no se quede en simples promesas.
Sin embargo, las autoridades
persisten en una reforma introducida en el sistema de pensiones que
impide a 8 000 educadores jubilarse con regímenes más
ventajosos que los estipulados en la nueva ley.
Gilda González, presidenta de la
Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza, aclaró que en una
nueva oferta entregada al gobierno el sábado último, los docentes
sugieren salidas específicas para resolver los problemas
planteados.
Un texto oficial explicó que este
lunes en el Ministerio de la Presidencia de Costa Rica se
determinarán las medidas a tomar contra los profesores en huelga, y
se discutirá la contrapropuesta elaborada por la dirigencia del magisterio.
Entre las iniciativas se prevé
despedir a los educadores interinos, ampliar la jornada laboral,
rebajar salarios a docentes ausentes, suspender el pago del
incentivo por extensión del curso y la posibilidad de alargar el
fin de año lectivo.
Lo anterior, de acuerdo con el
gobierno, se hará con el propósito de garantizar el mandato
constitucional de 200 días.
Por su parte, Pacheco insistió en
que estudiantes y profesores deben regresar a las aulas y añadió
que se afina un plan de contingencia.
Ese proyecto consistirá en contratar
a suplentes para sustituir a los maestros en huelga, y para ello las
autoridades esgrimen el pretexto de que deben defender los derechos
de los educandos locales.
El Ministerio de Educación y los
encargados jurídicos ya comenzaron a elaborar las listas de los
profesionales del sector que abandonaron su trabajo para
reemplazarlos por sustitutos.
Además, oficialmente se advirtió
que si los educadores faltan tres días más perderían su incentivo
del 168 por ciento por no haber trabajado 200 días.