CARACAS, 20 de junio (PL). — La
oposición venezolana intentará hoy continuar con su plan de
"calentar la calle" mediante movilizaciones
antigubernamentales en dos puntos del país.
Las concentraciones denunciadas como
parte de un plan desestabilizador por voceros del Gobierno, se
llevarán a cabo en La Guaira, capital del estado Vargas, y en San
Cristóbal, capital del andino estado Táchira.
Ellas se efectuarán después que la
víspera una marcha de protesta organizada por sectores del
magisterio opositores al presidente Hugo Chávez apenas pudo reunir
varios centenares de personas para desfilar por el centro de esta
capital.
Resulta evidente que los adversarios
del Ejecutivo pretenden materializar una cadena de acciones de calle
como han venido haciendo últimamente, especialmente en zonas
populares donde abundan los seguidores de Chávez, lo cual puede
afectar el orden público.
Esas incursiones causaron disturbios
en la barriada de Catia y la localidad de Petare, siempre con el
saldo de personas heridas y hasta un muerto en el primero de los
casos.
En lo referente a Táchira, la
oposición tomó como bandera la orden de un juez que envió
provisionalmente a prisión a ocho antichavistas de ese estado
participantes en hechos violentos durante el golpe de Estado de
abril del pasado año.
Estas personas, al registrarse la
detención de Chávez por los golpistas, irrumpieron en la
residencia del gobernador del estado, Ronald Blanco de la Cruz,
desalojándolo a la fuerza del lugar e incluso agrediendo a varios
de los funcionarios de su equipo.
Ahora el tribunal consideró las
acusaciones contra ellos y determinó esperen en prisión el
resultado de las investigaciones, lo cual provocó la protesta de la
oposición por lo que llaman una violación de los derechos humanos.
Bajo ese pretexto, se desarrollará
hoy una marcha y posterior concentración en San Cristóbal con
previo desplazamiento a la zona de grupos provenientes de distintos
lugares de la nación.
De todas formas, el Gobierno reiteró
que tomará las medidas de seguridad necesarias para evitar el
enfrentamiento de los pobladores con los participantes en la
protesta, aunque responsabilizó a la oposición de cualquier
situación conflictiva.