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El autor y su obra: Fernández Retamar
Una poética transida de vida
Sonia
Sánchez
Ensayo y poesía van por
caminos paralelos en la obra de Roberto Fernández Retamar (La
Habana, 1930). Pensamiento y sensibilidad marcan la historia de este
poeta de total raigambre cubana.
Arista que dejan
traslucir los escritos de este hombre de vida intensa, fue
reafirmada en un espacio que retoma el Instituto Cubano del Libro
para distinguir a nuestros creadores y ofrecer disfrute sabio a los
seguidores del mundo de las letras, el tercer miércoles de cada
mes, a las cuatro de la tarde: El autor y su obra.
El reciente programa con
quien fuera colaborador de la revista Orígenes devenido un panel
integrado por la vicepresidenta de la Unión de Escritores y
Artistas de Cuba, Graziella Pogolotti; el director de Literatura del
Instituto del Libro, Ernesto Sierra y los escritores Manuel García
Verdecia (Holguín) y Lincoln Capote (Matanzas) coincidió,
precisamente, en que la ensayística de Retamar resulta la
fundamentación de lo que se vislumbra en la poética.
A propósito, entre sus
investigaciones descollantes, Calibán, una literatura de
nosotros y para nosotros, que abre un camino fundacional para
nuestro país y América Latina, a juicio de la doctora Pogolotti. Concierto
para la mano izquierda, un compendio de 17 ensayos, —libro
desafiante que no confunde los términos marxismo e izquierda", fue
citado también como ejemplo del género por Capote.
La poesía del
homenajeado ocupó su justo lugar en el análisis. García Verdecia
lo consideró uno de los mejores exponentes del coloquialismo al
referirse al verso del creador de Alabanzas, conversaciones;
Elegía como un himno; Con las mismas manos; Palabra de mi pueblo...
Y expuso un recorrido
por la obra de Retamar sobre la base de su inteligencia, —la
integración de lo lógico, lo sensible, lo ético".
Ante numeroso público
que ese día colmó el Salón de los Espejos del Palacio del Segundo
Cabo, dos de los panelistas, Sierra y Pogolotti expusieron emotivas
visiones personales desde el punto de vista de cada una de sus
generaciones, ambas de acuerdo en la vocación de Retamar a favor de
su pueblo y del pueblo grande de la América Latina.
Graziella Pogolotti
evocó los estrechos vínculos que los unieron desde los años
universitarios cuando enfrentaban la tragedia de un país donde
política y corrupción constituían términos similares para
rememorar luego la década del sesenta del siglo pasado cuando tras
el triunfo revolucionario Retamar sostuvo una profunda labor en
diversos cargos sin descuidar su trabajo intelectual, sus
búsquedas, sus interrogantes.
"Su obra está transida
de vida, es la plena expresión de una experiencia, lo personal se
entrelaza con el debate de la historia."
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