Las bibliotecas y mapas verdes son
novedosas aristas cada vez más frecuentes en Cuba, por su probada
eficacia en la educación ambiental comunitaria, destacaron
académicos de la provincia de Pinar del Río.
Junto a la divulgación a través de
los medios de comunicación masiva y vínculos con los centros de
enseñanza, la información naturalista se fomenta con estas
iniciativas, muy útiles en Pinar del Río, territorio de
extraordinaria biodiversidad.
Son prioridades de las bibliotecas
verdes despertar interés por la investigación del entorno;
establecerse como sitios de consulta y brindar servicios de apoyo a
la base material de estudio sobre la realidad medioambiental de las
comunidades.
Generalmente consisten en pequeños
espacios creados en escuelas u otros centros, donde los usuarios
también reciben orientación para ampliar los conocimientos acerca
de esos temas a escala nacional y mundial.
Mientras, los mapas verdes brindan
una visión diferente del lugar, mediante la representación
cartográfica de las interrelaciones del medio natural, cultural y
social, de gran trascendencia en la creación de una mentalidad
participativa en cuanto a la problemática.
Bibliotecas y mapas verdes pueden ser
de marcada utilidad en la provincia más occidental de Cuba, con el
22 por ciento de su superficie en áreas protegidas; aunque resta
mucho por hacer a escala comunitaria en pos de la conservación y
uso sostenible de su diversidad biológica.
(AIN)