La fabricación del llamado bloque
dintel comenzó en la provincia pinareña, iniciativa que permitirá
encofrar sin madera, con el consiguiente avance de la recuperación
tras el paso de los huracanes Isidore y Lili.
La solución fue aportada por el
grupo de producción de materiales del puesto de mando de Vueltabajo
y consiste en una tecnología ya empleada con anterioridad, que
posibilita la utilización de desechos de acero en la confección de
los moldes.
Especialistas consideran que con uno
de ellos, dos obreros pueden aportar en un turno de ocho horas 150
bloques, además de ahorrar tiempo, puntillas y trabajo.
Esos elementos miden 15 centímetros,
son similares a los destinados a levantar paredes, pero difieren por
su interior hueco, desprovisto de la cara superior, lo cual propicia
la conformación de una especie de canal para la colocación de las
cabillas.
En la fábrica de baldosas de Pinar
del Río ya han sido elaborados centenares de ellos y también producen
los de 20 centímetros, con iguales características, para ser
utilizados en la función de zapatas.
El grupo del puesto de mando para la
recuperación pone empeño también en la producción de marcos de
hormigón, que facilitarán el avance constructivo.
Los huracanes que el pasado año
azotaron a la provincia, provocaron derrumbes totales o parciales en
29 000 viviendas, a lo que se suman otros daños en
techos. (AIN)