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Celima
Bernal
• —Mi hija es
muy buena —aseguraba una señora a otra—, te "pone nueva", te
insulta, te dice horrores, y al rato ya no se acuerda—. ¡Una oye
cada cosa! Yo les preguntaría a los ofendidos, si son tan
desmemoriados como ella. Debemos tener presente siempre aquel sabio
refrán árabe: "Las heridas que abre la lengua no sanan nunca". • Hay
algunos que se refieren al "orine" del perro. Orín es el
singular y orines, el plural. Nada de "orine"; sería algo
así como que a alguien se le ocurriera decir: "el árbole", "el
mármole". Por cierto, en varias ocasiones he oído: "un dólare",
en lugar de un dólar.
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