ROMA, 17 de junio (PL).
— Nuevas críticas se registraron hoy en esta capital contra el
pedido de Umberto Bossi, líder de la oficial Liga Norte italiana,
de disparar cañonazos contra inmigrantes ilegales en momentos que
aumenta la llegada de indocumentados.
Sobre el particular, el diario del
Vaticano Osservatore Romano denunció en la edición de esta jornada
que tales declaraciones de Bossi al periódico Corriere della Sera,
dejaron atónitos a los italianos.
Osservatore Romano calificó de
agresivas tales palabras ante lo que llamó el drama de la época,
de personas con hambre de casa y pan, que afrontan riesgos extremos
y viajan con la esperanza de encontrar una vida mejor.
El diario divulgó las declaraciones
del director de Caritas italiana, Vittorio Nozza, quien dijo que a
los clandestinos se le deben recibir sin prejuicios y los catalogó
de personas que buscan en Italia trabajo y en muchos casos la
salvación.
La víspera, las expresiones de Bossi
también fueron cuestionadas por Marco Follini, de la Unión
Demócrata Cristiana, quien calificó esa solicitud de troglodita.
Mientras, otros integrantes de la
alianza gubernamental estimaron que las altas temperaturas en el
país estaban afectando el razonamiento del líder de la Liga Norte,
considerado un connotado xenófobo.
Por su parte, el ministro de asuntos
europeos, Rocco Buttigliones, aclaró que en este país no se
asesinaba a los inmigrantes en el mar.
Ante tales reacciones y
desaprobación, Bossi se apresuró a afirmar que sus declaraciones
fueron mal interpretadas por el Corriere della Sera.
Sin embargo, el periódico de mayor
tirada en este país confirmó las afirmaciones del político el
lunes pasado de que quería escuchar el ruido de los cañonazos
contra los ilegales, pues de otra manera no se controlaba su
entrada.
En sus declaraciones, Bossi también
amenazó con renunciar si no se aplicaban medidas más rigurosas
para controlar la llegada de ilegales.
Esas afirmaciones coincidieron con un
aumento del arribo de indocumentados a las costas de la isla
siciliana de Lampedusa, donde entre viernes y el domingo pasado
llegaron más de mil.