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Marquitos cree que
fue bueno abandonar la natación
RAFAEL PÉREZ VALDÉS
Cuando
Marcos Hernández partió hacia los Juegos Olímpicos de Sydney'00
lo hizo lleno de ilusiones. Las cosas no le fueron como esperaba y
al regreso... ¡abandonó la natación!
Se fue para Varadero,
donde vive, y no quería saber nada ni del deporte ni de la escuela
Marcelo Salado.
Los directivos
intentaron rescatarlo de nuevo en el 2002, primero preparándose
allá en Matanzas, con un plan especial de entrenamiento, luego de
vuelta a la capital. Es un caso poco frecuente de regreso al muy
difícil mundo atlético... ¡Hoy es el segundo nadador cubano con
más posibilidades de ganar medalla en los Juegos Panamericanos,
detrás de Neisser Bent!
"Sí,
estoy preparado, me encuentro en un buen momento. Me parece que me
vino bien el año y pico que estuve fuera. He regresado con mucha
fuerza", nos dijo el ganador del bronce en los 50 libres de
Winnipeg'99, única medalla conseguida por un cubano en ese estilo
en los juegos continentales.
Tiene 24 años, comenzó
a los 6 en los trajines de las piscinas, y cree que en Santo
Domingo, en agosto, se estará decidiendo cuál será el rumbo de su
vida deportiva.
"Con
un buen resultado seguiría hasta los Juegos Olímpicos de
Atenas'04: una medalla o al menos un buen tiempo", dijo.
Su mejor registro en los
50 libres es 22,63 segundos:
"Me
parece que para estar en medalla se debe hacer 22,4 ó 22,3... sí,
creo que estoy bien preparado", agregó.
En 1997 ganó la dorada
en los 100 libres de los Juegos Mundiales Universitarios de
Sicilia'97; un año después el oro en el relevo combinado de los
Juegos Centroamericanos y del Caribe de Maracaibo'98, y terminó
octavo en los 50 del Campeonato Mundial de Hong Kong'99 (de pileta
corta).
"Me
encuentro entrenando con una nueva metodología, en la cual se
aprecia un menor volumen del kilometraje con aumento en la
resistencia de la velocidad. Estoy en un momento excepcional",
concluyó a semanas de un reto tan decisivo. |