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Temas beisboleros
Radiografía de una
hazaña
SIGFREDO BARROS
Desde que el béisbol
comenzó a echar raíces como deporte, a extenderse por buena parte
de nuestra América y posteriormente hacia otras regiones del globo
terráqueo, se caracterizó por ser el más individual de los
deportes colectivos. Todo se puede medir en un juego: ofensiva,
defensiva, pitcheo. Por consiguiente surgieron marcas que se
convirtieron —con el decursar del tiempo—, en verdaderas metas.
Osmani Urrutia, único jugador con
tres títulos consecutivos de bateo,
todos por encima de los 400.
Batear por encima de los
300 es una de ellas, quizás la más popular. Y en estos momentos en
los cuales la ofensiva se ha ido bien arriba por razones de todos
conocidas, existen bateadores extra clase que rondan los 400, un
average considerado astronómico, pues equivale a conectar dos jits
cada cinco veces oficiales al bate. ¿Qué decir entonces de uno que
sobrepasa los 400 en tres temporadas consecutivas? Una verdadera
hazaña, sin lugar a duda.
Al finalizar la XLII
Serie Nacional, un hombre finalizó por tercera ocasión con un
promedio de bateo superior a los 400. Había sorprendido a todos en
la XL al compilar 431, con 125 inatrapables en 290 turnos.
Casualidad, dijeron algunos. Un año después, en la XLI, de nuevo
terminó la campaña por arriba de todos, 408 de average con 98 jits
en 240 veces. El número de escépticos disminuyó. Y ahora, de
nuevo: 421, con 123 indiscutibles en 292 viajes oficiales al home.
En total, 346 jits en 822 turnos para un average combinado de 421
durante tres años.
Aún así, hay por ahí
quienes argumentan que el tunero Osmani Urrutia no le batea igual a
todo el mundo. Que aprovecha al máximo las oportunidades que le
brindaban —hasta el año pasado—, un calendario en el cual se
enfrentaba con mayor asiduidad al pitcheo de las provincias
orientales, menos efectivo y con menos recursos que el de Occidente.
Este año, la XLII Serie
Nacional puso en práctica un calendario parejo. Cada equipo
enfrentó seis veces a los restantes quince. Y, por consiguiente, la
oportunidad de profundizar en el bateo de Osmani era mucho mejor:
iguales oportunidades frente a todos, sin distinción de provincias
o regiones. Las tablas que acompañan este trabajo (bateo contra
cada uno de los 15 equipos rivales), frente a zurdos y derechos y,
algo muy importante, con corredores en bases, demuestran que, salvo
frente a Sancti Spíritus y Matanzas, Osmani promedió por encima de
los 300 contra el resto y, de ellos, tres sobre 400, otros tres 500
o más y a dos cuerpos de pitcheo les bateó 600. Llamo la atención
sobre dos detalles. El primero: les bateó 417 y 500 a tres de los
mejores staff de la Serie, los de Industriales, Holguín y Pinar del
Río. El segundo: Osmani encontró a 150 corredores en posición
anotadora (CPA en la tabla) y, de ellos, impulsó a 50 (CIPA en la
tabla), un 33% considerado altísimo en cualquier béisbol del
mundo.
Después de todo esto,
¿todavía duda usted que el fornido jardinero tunero realizó toda
una hazaña en la pelota cubana?
URRUTIA VS TODOS
LOS EQUIPOS
|
EQUIPO |
VB |
H |
AVE |
|
CAV |
9 |
5 |
556 |
|
CFG |
24 |
9 |
375 |
|
CMG |
17 |
6 |
353 |
|
GRA |
25 |
15 |
600 |
|
GTM |
20 |
12 |
600 |
|
HAB |
16 |
6 |
375 |
|
HOL |
24 |
10 |
417 |
|
IJV |
18 |
8 |
444 |
|
IND |
24 |
12 |
500 |
|
MET |
18 |
7 |
389 |
|
MTZ |
18 |
5 |
278 |
|
PRI |
24 |
10 |
417 |
|
SCU |
22 |
11 |
500 |
|
SSP |
23 |
4 |
174 |
|
VCL |
10 |
3 |
300 |
|
Totales |
292 |
123 |
421 |
VS ZURDOS Y
DERECHOS
| |
VB |
H |
AVE |
2B |
3B |
HRS |
BB |
K |
|
VS ZURDOS |
53 |
21 |
396 |
2 |
0 |
1 |
8 |
14 |
|
VZ DERECHOS |
239 |
102 |
427 |
16 |
0 |
12 |
38 |
19 |
CON CORREDORES EN
BASES
|
VB |
H |
AVE |
2B |
3B |
HRS |
CPA |
CIPA |
|
136 |
62 |
456 |
7 |
0 |
6 |
150 |
50 |
|