Periodistas de Uruguay, Ecuador,
Chile, Cuba y Colombia merecieron hoy el Premio Latinoamericano de
Periodismo José Martí, tras una semana de intensas deliberaciones
que culminó con el otorgamiento de tres lauros compartidos y varias
menciones, informó PL.
En el concurso, auspiciado por Prensa
Latina, compitieron 350 materiales de 117 profesionales, 72 medios y
14 países de América Latina y España.
El lugar de honor correspondió al
uruguayo Raúl Zibechi, del Semanario Brecha, y a la cubana Marina
Menéndez, del periódico Juventud Rebelde, como consta en el acta
difundida horas antes del anuncio oficial de los ganadores, previsto
para esta noche en el Hotel Presidente, de la Ciudad de La Habana.
Zibechi lo obtuvo por una serie de
artículos que abordan, con profundidad, hechos ocurridos en
Argentina en fecha reciente, a partir de los cuales hace una
reflexión de carácter regional.
Menéndez fue distinguida por su
cobertura de las negociaciones de paz en el conflicto armado de
Colombia, y su crónica sobre la recuperación de un niño
desaparecido en el Cono Sur, "que es un ejemplo de periodismo
de urgencia".
El segundo lugar fue para el
colombiano Juan Carlos Gutiérrez, del periódico Vanguardia
Liberal, de Bucaramanga, por sus reportajes sobre la cotidianidad de
la vida en sectores populares del Magdalena Medio, que rescata
valores de la identidad nacional.
También se galardonó al chileno
Carlos Franz por su crónica Un héroe americano, publicada en la
revista Rocinante, escrita con fina ironía, erudición, gracia y
lenguaje depurado. Un ejemplo de "cómo andar por la vida con
una mirada periodística que lleva a desnudar, en este caso, la
hipocresía de un imperio".
En el tercer lugar, igualmente
compartido, figuran, el ecuatoriano José Villarroel Yanchapaxi, con
sus crónicas testimoniales —publicadas en el Quincenario Opción—,
"que narran con frescura y sarcasmo, en forma descarnada, la
tragedia de la migración en España".
Junto a él, fue distinguido el
cubano Roger Ricardo Luis por sus reportajes publicados en el diario
Juventud Rebelde, que combinan lo literario y lo periodístico
"al narrar las vivencias de diversos personajes durante las
inundaciones y aludes en Venezuela".
También se adjudicaron tres
menciones: la primera a Marta Dillon (Argentina), la segunda a Juan
Carlos Sagaseta de Ilúrdoz (República Dominicana) y la tercera al
equipo de información nacional de la revista Bohemia (Cuba).
El jurado, presidido por la argentina
Stella Calloni e integrado por Marcia Scantlebury (Chile), Samuel
Blixen (Uruguay), José Luis Díaz Granados (Colombia), y Guillermo
Cabrera, Juana Carrasco y Eduardo Dimas (Cuba) destacó la alta
calidad de los materiales concursantes, lo cual hizo en extremo
difícil la selección.
De igual modo ponderó la irrupción
de un periodismo alternativo, indagador, atento a una realidad que
le concierne y capaz de revelarla, o denunciarla, con un alto nivel
técnico, sin perder la gracia, el cuidado del lenguaje, la
búsqueda de ángulos nuevos, la profundidad y la agilidad.
Fuera de concurso, se confirió un
Reconocimiento Especial al libro Los disidentes, de los
periodistas cubanos Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez, valorado por
su aporte excepcional como investigación.
Se trata —argumentó el jurado—
de un modelo de periodismo urgente, "un libro escrito en 10
días en el marco de una crítica situación internacional, que
requería una respuesta oportuna ante la desinformación
reinante".