MADRID, 16 de junio (PL).
— La embajadora de Cuba en España, Isabel Allende, reclamó hoy
que su país sea tratado por la Unión Europea (UE) en condiciones
de igualdad y respeto y no con un doble rasero.
En conferencia de prensa en la sede
diplomática, Allende brindó argumentos sobre las recientes
críticas de las autoridades cubanas a la UE y a los gobiernos de
España e Italia en particular, a una veintena de medios de prensa
interesados en conocer más a fondo esas posiciones.
En tal sentido subrayó que Cuba
siempre ha tenido la mayor disposición de mantener los vínculos
más amplios con España, pero siempre basados en el respeto mutuo,
en la no injerencia y en el reconocimiento al derecho de los cubanos
a decidir sobre sus asuntos internos.
Recordó que a lo largo de los años
las relaciones bilaterales han tenido altas y bajas, pero advirtió
que "las bajas nunca han sido responsabilidad de la parte
cubana, ni siquiera cuando La Habana retiró el plácet al embajador
español hace unos años".
En aquel momento, explicó, fue la
respuesta a una serie de declaraciones que ese diplomático había
hecho contra Cuba, e insistió en que nunca el gobierno cubano ha
aplicado alguna medida sin que antes se haya producido algún tipo
de acción desde la otra parte.
Allende advirtió que la respuesta
cubana a las presiones no está dirigida en lo absoluto contra el
pueblo español, "que es parte de nosotros mismos, pues somos
testigos cada día de las muestras de amistad y simpatía hacia
Cuba".
Con respecto a las medidas anunciadas
el 5 de junio último contra la nación caribeña por la Unión
Europea, acción que La Habana considera promovida por España e
Italia, afirmó que se toman por consenso de todos los países
miembros, pero que tienen necesariamente que partir de un gobierno.
Al respecto puntualizó que de
fuentes públicas es conocido que el gobierno español propuso una
declaración del Consejo Europeo y que se pronunció a favor de la
posposición de la participación de Cuba en el acuerdo de Cotonou.
Recordó que ya en 1996 Madrid fue el
promotor de la conocida posición europea hacia Cuba, la cual
condiciona la ampliación de las relaciones de la UE con la isla a
la realización de cambios políticos internos en Cuba.