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El Che en el arte y la literatura
La plenitud de un poeta
Sonia
Sánchez
Setenta y cinco años
hubiera cumplido este último 14 de junio el Che si los verdugos de
los pueblos no nos hubieran privado de su presencia.
Pero "los elegidos de los
dioses mueren jóvenes", según reza un proverbio griego citado por el
poeta cubano Roberto Fernández Retamar en la presentación del libro Ernesto
Che Guevara. Sobre literatura y arte, preparado para homenajear la
rica faceta cultural de tan emblemática figura de Cuba y del mundo.
No hay sorpresa alguna en
que se conmemore el natalicio de un gran revolucionario ofreciendo un
haz de materiales como este —estimó el Presidente de la Casa de las
Américas— porque como "hombre de estado a plenitud" sintió viva
atracción por el arte a lo largo de toda su vida.
"Escribió
versos, cartas, diarios, relatos de viaje, narraciones, artículos,
notas críticas, semblanzas, ensayos; pronunció discursos, participó
en paneles, concedió entrevistas. En todas estas ocasiones se
manifestó como un intelectual informado y complejo, y reveló con
variable fortuna, una indudable voluntad de estilo."
El Sábado del Libro
último se vistió de lujo al ofrecer esta reimpresión necesaria —similar
a la realizada en 1997 por el ICAP aunque de mayor tirada— brindada
por la casa Arte y Literatura, bajo el cuidado y la mirada atenta de
la editora Isabel Fernández, quien explicara a Granma es el
resultado de una selección de textos, algunos inéditos, reunidos en
su momento gracias a la colaboración de Aleida March y María del
Carmen Ariet, del archivo personal del Che, y de su hija Hilda y que
da a conocer facetas poco conocidas del Guerrillero Heroico.
El volumen contiene
muestras de su poética y reúne artículos sobre aspectos artísticos
y literarios que van desde la Conquista hasta la lucha
antimperialista, publicados en revistas nacionales y extranjeras. En
la parte denominada Prosa destaca un innegable ensayo literario
en el cual profundiza con entusiasmo en el Canto General, de
Pablo Neruda, el cual considera "un repaso a todo lo nuestro desde los
gigantes geográficos hasta las pobres bestezuelas del señor
monopolio".
Sobre Arte, otra de
las divisiones del título, son, como dice José Antonio Portuondo en
el prólogo conservado desde la primera edición, apuntes de un
viajero enamorado de las viejas culturas de nuestra América y
reflejan la aguda sensibilidad de Ernesto Guevara. Aparecen aquí Machu-Pichu,
enigma de piedra en América; Palenque, Chichén-Itzá,
Uxmal...
Finalmente, y en el
acápite más teórico y reflexivo del libro, el lector encontrará
algunas páginas de su trabajo El socialismo y el hombre en Cuba,
una visión personal del realismo socialista visto como "formas
congeladas" del siglo XIX, y una anticipación de los vínculos entre
ética y estética que deben fundamentar la formación del hombre
nuevo.
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