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En el cumpleaños
75 del Che
Calidad y rigor como
tributos cotidianos
Pastor
Batista Valdés
LAS TUNAS.— Al pensar
en la vigencia y en la trascendencia de Ernesto Guevara de la Serna,
los casi 2 000 trabajadores del hospital que lleva ese nombre, en
esta ciudad, saben que sin una calidad cada vez superior en la
atención y en los servicios médicos no es posible hablar de
verdadero tributo al insigne médico y guerrillero, en el
aniversario 75 de su nacimiento.
Por ello el homenaje no
solo se ciñe a estas jornadas previas al 14 de junio, en las que,
obviamente, el tema ocupa preponderante presencia en matutinos,
murales, mítines o conversatorios... Los alrededor de 300 trabajos
investigativos registrados en los foros de base devienen cotidiano
tributo al Che Guevara, como expresión del rigor científico con
que se le honra durante todo el año.
A su modo de pensar, de
ver y de hacer las cosas, se dedica el empeño por crear mejores
condiciones objetivas y organizativas en áreas como las de
urgencia, sala de Cardiología y otras, por un servicio más rápido
y eficaz.
A él estuvieron
dedicados el trabajo voluntario para mejorar y embellecer la
instalación, la simultánea de juegos de mesa, y las iniciativas
para acopiar y entregar materia prima útil.
El Che se torna
motivación y presencia en el medio centenar de donaciones de sangre
que en apenas unas horas han realizado de manera voluntaria
médicos, enfermeras, técnicos y trabajadores en general.
Diez vanguardias
nacionales recibirán allí el homenaje de la institución, al
mecánico de calderas Francisco Llanes se le entregará la Medalla
Hazaña Laboral, y a la enfermera Migdalia Díaz, la Jesús
Menéndez.
Y también obsequiarán
una canastilla a la mamá del primer niño o niña que nazca este 14
de junio. |