QUITO, 12 de junio (PL).
— Los dirigentes del magisterio ecuatoriano analizarán hoy una
propuesta para solucionar el paro que mantienen más de 100 000
educadores y luego la llevarán a las bases.
El acuerdo fue logrado la víspera
tras largos debates entre delegaciones de la Unión Nacional de
Educadores (UNE) y el Ejecutivo, concluidos al filo de la
medianoche.
Los términos exactos del compromiso
son desconocidos, pero se divulgó que tienen que ver con alzas
salariales y mayor inversión estatal en el sector educativo, base
de las demandas esgrimidas por la UNE para convocar a esta
paralización de casi un mes.
Anoche, tal vez un poco apresurado,
el ministro de Gobierno, Mario Canessa, anunció el fin de la
acción de los maestros, pero en realidad el cese de labores se
mantiene este jueves hasta tanto las ofertas oficiales sean
aceptadas.
El gremio magisterial exigía un
aumento de los sueldos básicos en 10 dólares desde julio y otro
tanto a partir de octubre, mientras la administración de Lucio
Gutiérrez solo transaba en 10 dólares pagaderos desde el décimo
mes del año.
Además, los docentes demandaban la
liberación de 165 000 000 de dólares aprobados por el
Congreso como reasignación presupuestaria de 2003 para mejorar las
condiciones del sistema educativo en general, sobre todo en
infraestructura y superación profesional.
Mientras tanto, más de 200 maestros
prosiguen en diversas ciudades del país una huelga de hambre
iniciada el pasado lunes y los medios de prensa afirman que los
participantes acusan diversos síntomas de debilidad en su estado de
salud.
Otros sectores laborales, como los
del petróleo —cuyos trabajadores también realizan un paro— y
los eléctricos, efectuaron ayer una marcha en apoyo a los
educadores y prevén nuevas acciones.
Los segmentos sociales involucrados
en las protestas resolvieron convocar a una asamblea popular para el
viernes entrante con el objetivo de buscar una salida conjunta a los
problemas que los aquejan.
En el caso del magisterio, el
presidente de la República amenazó con la cesantía para quienes
mantuvieran la huelga y su sustitución con maestros que esperan por
una plaza en las escuelas públicas.