PARÍS, 12 de junio (PL).
— El jefe de los inspectores de la ONU sobre Iraq, Hans Blix,
reiteró hoy su desacuerdo con las guerras preventivas y consideró
que estas a veces se deciden sobre bases erróneas, en referencia a
la invasión anglo-estadounidense lanzada contra ese país.
En declaraciones al periódico
francés Le Monde, Blix recordó que durante las verificaciones del
equipo que dirigió en suelo iraquí no se encontraron armas de
destrucción masiva, lo cual fue el argumento usado por los
gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña para atacar ese país
del Medio Oriente.
Al respecto, el jefe de los
inspectores consideró que se debe tener mucho cuidado para lanzar
una guerra sobre la base de los informes de los servicios secretos,
como dicen los gobiernos estadounidenses y británicos que hicieron.
También dijo que no es la primera
vez que se realizan ataques preventivos sobre reportes, los cuales
luego no resultan verídicos.
Sobre el particular puso de ejemplo
los bombardeos a la embajada china en Belgrado, durante la agresión
a la ex Yugoslavia en 1999, y un año antes los ataques
aéreos estadounidenses contra una fabrica de productos químicos en
Jartum, Sudan.
Con anterioridad, Blix, quien junto a
su equipo se retiró del suelo iraquí pocos días antes de comenzar
la invasión, abogó por el retorno de los inspectores a Bagdad para
concluir la misión de la ONU en la búsqueda de las armas citadas,
pero a ese retorno se opuso Estados Unidos y prefirió pasar esa
tarea a sus militares.
Precisamente, tanto Washington como
Londres son blanco de acusaciones de falsear los informes de
inteligencia para justificar la guerra contra el territorio iraquí.
Según el Comité Parlamentario de
Inteligencia y Seguridad el material publicado por el primer
ministro británico, Anthony Blair, sobre la amenaza iraquí fue tomado
de la tesis de un estudiante publicado en Internet.
Mientras, un informe del Pentágono
divulgado por la cadena de televisión CNN de la Agencia de
Inteligencia y Defensa estadounidense señalaba la carencia de datos
confiables para confirmar que Bagdad fabricaba y poseía armas de
destrucción masiva.