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La eterna mirada
Inauguran exposición
en homenaje al aniversario 75 del natalicio del Che
Andrés
D. Abreu
Siempre
Che, más que el título de una valiosa colección de obras
visuales que desde ayer rinde homenaje a Ernesto Guevara de la Serna
en el Edificio de Arte Cubano del Museo Nacional de Bellas Artes, es
la esencia de un fenómeno real y a su vez simbólico surgido de las
virtudes de un hombre sin límites en el tiempo al que el arte ha
sabido refrendar en su imagen.
Fotos, pinturas,
grabados, carteles e instalaciones de importantes creadores cubanos
de las artes plásticas, que han aportado a esa multiplicidad de una
imagen guerrillera y a su vez heroica, han sido reunidos como
demostración de la inagotable inspiración emergida de la mirada
del Che y al Che.
A esa instantánea
tomada por Korda que la propia humanidad ha convertido en
imprescindible estampa del hombre de las justas causas le acompañan
en el Museo otras no menos sinceras fotos de Salas, Corrales,
Liborio y Perfecto Romero, el héroe incuestionable que pintó Raúl
Martínez acompañado de otras telas de Mariano Rodríguez, Fayad
Jamis y Manuel Mendive, impresiones hechas por Rostgaard, el
homenaje grabado de Belkis Ayón, la viva presencia instalada por
William Hernández, y hasta dos nuevos legados del arte más actual
representado por José Ángel Toirac y Guillermo Martínez Malberti.
Abel Prieto, ministro de
Cultura, al dejar abierta la muestra, consideró la perdurabilidad
del Che en el futuro desde el sentido de su ética de hombre
comprometido con el mundo.
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