El V Seminario de Italianistas
Cubanos se clausurará hoy en el Aula Magna de la casi tricentenaria
universidad capitalina, donde se entregarán los certificados de la
primera edición del Diplomado en Lengua y Cultura Italianas.
También será ocasión para el
otorgamiento del Premio Dante Alighieri, y de la presentación del
IX Cuaderno de italianística cubana a cargo de profesores de la
Facultad de Lenguas Extranjeras de la casa de altos estudios.
Durante la sesión matutina, que
tiene por sede la Biblioteca Pública Rubén Martínez Villena,
habrá donación de libros y se expondrán las ponencias La
figura y la obra de Antonio Gramsci en la cultura italiana, y Recursos
y dificultades en la enseñanza de los idiomas neolatinos.
Entre las novedades de este encuentro
del saber, la profesora Mayerín Bello recordó a Ítalo Calvino
cuando en 1964 en La Habana definió a Giuseppe (Beppe) Fenoglio,
como unos de los exponentes de la literatura de la resistencia
italiana.
Fue un escritor —dijo— que nunca
salió de su pueblo natal en el Piamonte y cuya única experiencia
de vida le permitió haber sido Comandante de guerrilleros
(partigiani).
Mucho en común había entre la
literatura italiana de posguerra y la de los primeros años de la
Revolución cubana, en la cual el ser humano se involucra como ente
histórico e individual, manifestó la académica al presentar el
libro "Pero mi amor el Paco", de Beppe Fenoglio.
Textos cubanos de notable valor
literario, testimonial y humano, representativos de una literatura
épica, salieron a la luz en los años sesenta, indicó.
La guerra tuvo seis nombres, 1968,de
Eduardo Heras León; Escambray 60, de Hugo Chinea, 1969 y Condenados
de Condado, de Norberto Fuentes, 1967, son algunas de aquellas
producciones nacionales que evocaban a Beppe. (AIN)