WASHINGTON, 29 de mayo (PL). — Unos
200 000 efectivos norteamericanos y británicos permanecerán
directa e indirectamente implicados en la ocupación de Iraq, ante
el temor generado por el brote de una aparente resistencia
organizada en ese país.
La muerte de siete soldados
estadounidenses y heridas a otros 15, abatidos los últimos tres
días por lo que los mandos militares califican de "fuego
hostil", suscita gran preocupación en el Pentágono y en la
Casa Blanca ante el agravamiento del conflicto en el Iraq ocupado.
En Comando Central desde su puesto de
avanzada en Qatar, aseguró que de los 160 000 efectivos que
permanecen en el país árabe, la mayor parte de estos tendrá que
continuar la fase de ocupación, así como otros 40 000 que
sirven de apoyo logístico desde Kuwait.
Hoy el diario The New York Times
señala que a principios de mayo miembros de la coalición
consideraron el inicio de un programa de reducción de las fuerzas
en Iraq, hasta llegar a dos divisiones del ejército.
En febrero, el jefe de las tropas
terrestres, General Erick Shinseki, abogó por la permanencia de
cientos de miles de efectivos en la nación árabe, contrario a las
exigencias del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, quien se
mostró partidario de la disminución de las fuerzas.
Este jueves un soldado norteamericano
fue abatido por disparos de desconocidos en una carretera rural en
Iraq, acción a la que el Comando Central prometió responder con
arrolladora fuerza.
La víspera la televisora Al Jazeera
reportó el derribo de un helicóptero estadounidense en la
provincia de Anbar, acción en la que murieron cuatro soldados.
El martes también perecieron otros
dos estadounidenses y nueve resultaron heridos, blancos de un ataque
con granadas de grupos desconocidos en la ciudad de Fallujah, en las
márgenes del Río Eufrates.
Aunque sin arrojar muertes a las
fuerzas ocupantes, otros incidentes han sido reportados en los
últimos días, en particular las acciones ofensivas contra una
estación de policía al noroeste de Bagdad, en la que resultó
herido un militar norteamericano.
En rueda de prensa en la capital
iraquí, el jefe del séptimo destacamento especial de la
Coalición, general David McKernan, amenazó con aplicar toda la
fuerza de combate necesaria para repeler los ataques sorpresivos de
que están siendo blanco las tropas interventoras.
En su opinión, los ataques parecen
tener cohesión local y control, lo que según algunos analistas
puede interpretarse como que son parte de una resistencia organizada
que amenaza con extenderse en Iraq.