WASHINGTON, 29 de mayo (PL). — Al
fin se encontraron las armas de exterminio masivo: estaban a 80
kilómetros de Washington, la capital de Estados Unidos.
Mientras la Casa Blanca y el
Pentágono buscan presuntos medios de destrucción masiva en Iraq,
lo cual le sirvió de pretexto para lanzar una devastadora agresión,
expertos militares hallaron enterrado en un punto del Fuerte
Detrick, en Maryland, un vasto arsenal de armas biológicas.
El suceso parece ser una ironía del
destino para los jerarcas políticos en Washington, el mayor
fabricante del mundo de armamento nuclear, biológico y químico.
Los peritos se asombraron al
descubrir más de 2 000 toneladas de desperdicio bélico
altamente peligroso, entre el que se encontraban 100 frascos del
mortífero ántrax y otros gérmenes mortales.
A juicio de analistas, esa enorme
cantidad es suficiente para enfermar a media humanidad.
De acuerdo con el teniente coronel
Donald Archibald, encargado de la investigación, esa letal reserva
biológica perteneció a un programa de guerra bacteriológica de
Estados Unidos, la cual fue abandonada y olvidada.
También según el oficial, ese plan
fue clausurado por el presidente Richard Nixon en 1969.
Sorprendidos, funcionarios del
Pentágono dijeron que no existen archivos ni documentos algunos
sobre los agentes biológicos dejados en ese sitio, donde se realiza
un trabajo de limpieza.
"La documentación que podría
aclarar de dónde provienen todo estos implementos no existe",
corroboró el teniente coronel Archibald, quien es director de
seguridad de Fort Detrick, perteneciente al ejército
estadounidense, en declaraciones al diario The Washington Post.
Los militares esperaban encontrar
básicamente sustancias químicas de laboratorios, escombros y
cenizas de un incinerador cuando comenzaron las tareas de
excavación hace dos años.
En cambio, descubrieron frascos de
bacterias vivas como la brucellamelitensis, que provoca la peligrosa
brucelosis, y de la klebsiellapneumoniae, que causa un tipo de
neumonía grave.
Igualmente, hallaron una forma no
viral de ántrax. El germen de esta potente enfermedad "era
fabricado por galones en Fort Detrick hasta que el programa de
guerra biológica fue terminado por el presidente Nixon",
indicó el Post.
Otros 50 cilindros presurizados con
gases en su interior y gran cantidad de sustancias líquidas, parte
del hallazgo, están bajo análisis o esperan por pasar el examen
para determinar de qué se trata.