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Prosiguen ataques contra objetivos
estadounidenses
en Afganistán
Tres nuevos ataques contra objetivos del Pentágono
fueron reportados hoy en Afganistán, en clara muestra de la
resistencia de grupos opositores armados a la ocupación militar de
esa nación centroasiática por parte de Estados Unidos
ISLAMABAD, 29 de mayo (PL). — Tres
nuevos ataques contra objetivos del Pentágono fueron reportados hoy
en Afganistán, en clara muestra de la resistencia de grupos
opositores armados a la ocupación militar de esa nación
centroasiática por parte de Estados Unidos.
Según la agencia Afghan Press
Islamic (AIP), recibida en esta capital, voceros del mando del
Pentágono en Kabul comunicaron que un grupo de desconocidos detonó
varias bombas en una carretera cerca de la frontera con Paquistán
cuando una patrulla de comandos norteamericanos pasaba por allí.
Igualmente reportó que en la
también oriental ciudad Gardez fueron disparados dos misiles contra
una base estadounidense, aunque los artefactos cayeron fuera del
recinto.
Ninguno de los incidentes dejó
víctimas fatales o daños materiales, precisa la AIP.
Por otro lado, un soldado alemán de
la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán
(ISAF) murió y otro resultó herido al estallar una mina antiataque
en el distrito capitalino de Butkhak.
El vocero de la ISAF, coronel Paul
Kolken, declaró en rueda de prensa que se investiga el hecho, tras
dar el pésame a los familiares del uniformado fallecido.
Desde hace meses, las patrullas de
las tropas especiales de Estados Unidos que operan en las cercanías
de las regiones limítrofes con Paquistán son atacadas por presuntos
combatientes del antiguo poder talibán (1996-2001), al tiempo que ocurren casi a diario
protestas contra la presencia del Pentágono frente a la embajada de
Estados Unidos en Kabul.
Tras la invasión y ocupación de
tropas norteamericanas y británicas a Iraq, se han recrudecido los
sabotajes contra intereses de Washington en Afganistán.
En marzo último, una docena de
cohetes cayó sobre las bases castrenses estadounidenses de Orgún,
Deh Rawud y Jost, ubicadas en el centro de Afganistán, sin
reportarse pérdidas humanas.
Al referirse a este hecho, el vocero
del mando estadounidense en Kabul, coronel Roger King, reconoció
entonces que "existen todavía enemigos (de la Casa Blanca) bien
apertrechados" allí.
Aunque Afganistán es teatro de
continuos combates entre las tropas invasoras de Washington y
agrupaciones seguidoras del Talibán, las unidades
foráneas no han podido imponer el orden en gran parte de ese
territorio.
Los combatientes islámicos,
refugiados en áreas montañosas paquistaníes, utilizan las
tácticas guerrilleras contra las tropas norteamericanas y el ejército del presidente afgano, Hamid Karzai.
Como parte de la acción militar de
la Casa Blanca en el sur afgano, más de mil miembros de las fuerzas
combinadas aéreas y terrestres de la División 82 Aerotransportada
impulsan la ofensiva codificada Ataque valiente.
Diarios paquistaníes aseguran que los
efectivos extranjeros buscan neutralizar posibles "represalias
de la comunidad musulmana", ante la política exterior hostil
de Washington y sus aliados.
En Ataque valiente participan
también unos 3 000 reclutados afganos, que son utilizados como
guías de su contraparte en zonas desconocidas y enviados al frente
de batalla.
A más de un año del despliegue de
miles de sus soldados en Afganistán para supuestamente erradicar el
extremismo religioso, Estados Unidos no ha podido encontrar al
saudita Osama bin Laden.
Según consideraciones no probadas
del presidente estadounidense, George W. Bush, Bin Laden se esconde
en ese país y es el autor de los atentados del 11 de septiembre del
2001.
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