MÉXICO, 28 de mayo (PL). — A pesar
de las críticas por la pretendida reforma eléctrica que abriría
las puertas a la inversión privada, el gobierno de Vicente Fox
mantiene hoy su intención de privatizar ese estratégico sector.
Las denuncias del Sindicato Mexicano
de la Electricidad (SME) que afirman que el 30 por ciento de la
generación se encuentra en poder de trasnacionales, con lo cual se
limita la soberanía del país, no parecen detener a Fox, quien llamó
la víspera a incentivar la inversión privada.
Durante la inauguración de una
central en Veracruz, construida por la empresa española Unión
Fenosa, el mandatario reiteró la intención de su administración
de que se realice una reforma que permita la participación de la
inversión privada, sin renunciar a la rectoría del Estado.
Argumentó que asociando la inversión,
el Estado puede salvaguardar recursos urgentes para atender
necesidades sociales, como combatir la pobreza, generar empleos e
impulsar el desarrollo humano.
El jefe del Ejecutivo señaló que se
necesitan 5 000 millones de dólares para invertir en la
generación de electricidad cada año y es por eso que se requiere
el apoyo complementario de la iniciativa privada.
Aunque en sus declaraciones Fox
recordó su compromiso de que no se privatizará la Comisión
Federal de Electricidad (CFE), el Frente Nacional de Resistencia
contra la Privatización de la Industria Eléctrica (FNRCPIE) indicó
que ya es un hecho, al permitirse la construcción de plantas
privadas en México.
El FNRCPIE estimó que es falso que
las empresas nacionales carezcan de capacidad económica para
invertir en su mantenimiento y desarrollo y para satisfacer las
necesidades futuras del país.
Según datos de la propia CFE, cerca
de la tercera parte de la generación eléctrica de México se
encuentra en manos de 12 compañías trasnacionales de Estados
Unidos, Canadá, Europa y Japón.