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Cumplen 16 años como salvaguardas
históricos
María
Elena Piedra
Próximo a cumplir 16
años, el Instituto de Historia de Cuba tiene como tarea esencial
atesorar las memorias del país y brindar servicios que van más
allá de la conservación de documentos y la investigación
científica.
Personal especializado
restaura fotos y documentos en nuestro laboratorio y en las
entidades que soliciten esos servicios, manifestó su presidente, el
Doctor en Ciencias Raúl Izquierdo Canosa. Explicó que la
institución también organiza cursos de adiestramiento en las
técnicas de encuadernación y restauración.
Preservar mediante la
fumigación de bienes muebles, en cámara al vacío con nitrógeno y
ofrecer seminarios, tutorías de tesis, diagnóstico de colecciones
documentales y estudios climatológicos y de contaminación
microbiana en el ambiente, conforman otros de los servicios que
presta la institución.
Sobre los fondos que
atesora, el doctor Izquierdo Canosa señaló que además de los
resultados de las investigaciones científicas conservan documentos
relacionados con el Partido antes y después del triunfo de la
Revolución. El segmento destinado al siglo XX sobrepasa ya, dijo,
los 1 080 metros lineales de documentos.
Por salvaguardar la
memoria como sólido cimiento del futuro, el Instituto ha sido
reconocido por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio
Ambiente (CITMA) como centro de investigación científico-técnica,
y por la Comisión Nacional de Grado como entidad autorizada para
formar doctores en su especialidad.
En coincidencia con este
aniversario, el Instituto impartirá, por primera vez, una maestría
en Historia local o regional y conjuntamente con la Asociación de
Historiadores patrocinará el evento internacional El Moncada, La
Historia me absolverá y la Revolución cubana 50 años después, en
el que se abordarán temas de relevancia como la política agresiva
de los gobiernos de Estados Unidos, su origen y consecuencias, y el
desafío que representa la Revolución cubana en el contexto
internacional.
Al crearse esta entidad,
el 28 de mayo de 1987, por decisión del Buró Político del
Partido, se fusionaron los colectivos estudiosos de la historia del
movimiento comunista, de la Academia de Ciencias y de las FAR. |